Apariencias |
  en  
Hoy es jueves, 28 de noviembre de 2019; 2:26 AM | Actualizado: 27 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Sobre la creación del Instituto Cubano del Libro

Rolando Rodríguez, 29 de abril de 2016

Ante todo, permítanme recordar que el año venidero el ICL cumple 50 años. Hacia 1965 ingresaban cada vez más alumnos en el sistema educacional cubano y, en especial, en la enseñanza media se originaba una explosión de matrícula. También, gracias a los planes de becas, la marejada impetuosa comenzaba a irrumpir en las universidades, y todo esto demandaba libros. De esa forma el ministerio de Educación se vio forzado a buscarlos en el exterior. Decidió adoptar los de una editorial española. Los manuales del caso eran de origen estadounidense y la editorial de la península para su mercado imprimía unos 2000 o 3000 ejemplares en total, pero Cuba demandaba de esos mismos 20 000 o 30 000. No resulta lógico comprarlos sino, como resultaba habitual, pedirle a la casa editora la cesión de la licencia, mediante una suma, con vistas a reimprimirlos en la Isla.

El Ministerio de Educación (MINED) se dirigió al editor para solicitar los derechos y este respondió con una negativa. Adujo su temor de que, al ser esos libros originariamente de una editorial estadounidense, si entraba en acuerdos con nuestro país podrían terminar retirándole la licencia a la edición española.

A la situación de esta enseñanza comenzó a sumarse otra. Por entonces la Plaza Cadenas de la Universidad de La Habana se convertía en escenario de un torneo de demandas, donde los estudiantes se quejaban al comandante Fidel Castro –visita nocturna frecuente del lugar- de que carecían de este o el otro texto, y Fidel se volvía a su ayudante, el comandante René Vallejo, para que tomara nota y se importaran esas obras. En realidad, esa  determinación tenía sus límites, porque también la escala de la demanda iba mucho más allá de lo que admitían las posibilidades de divisas del país. Tanto una como otra situación parecían insolubles.

En aquellos meses iniciales de 1965 me había sido encomendada la dirección del departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana. Precisamente, en la Plaza Cadenas, el compañero Fidel trabó relaciones con el departamento; allí mismo me ordenó ampliar sus fuerzas y comenzar el estudio de ciertos temas a la orden del día.

En esos términos, la noche del 7 de diciembre de 1965 recibí una llamada en mi casa. Fidel había llegado al departamento de Filosofía, en la calle K, en las afueras del recinto de la Universidad, y me citaba. Pensé por el camino que íbamos a hablar de los temas que hasta ese momento veníamos tratando, sobre la situación revolucionaria en América Latina. Mi sorpresa, al llegar, fue que el Comandante en Jefe no entró en los temas que esperaba. Sentado detrás de un buró de la oficina, me entregó un libro, Primavera silenciosa, de Rachel Carison, y me preguntó: "¿Dónde está editado?". Lo abrí, le eché un vistazo (la pregunta se volvía un poco obvia) y le respondí que en España. Ordenó entonces a quien era el jefe de su escolta: "Chicho, trae el otro". Me lo entregó, y, de nuevo preguntó: "¿Dónde está editado?". Era el mismo título y exactamente igual el ejemplar. Aunque ya extrañado valoré que habría algún gato encerrado, contesté lo mismo. "Pues te equivocas", me señaló, y aclaró que el segundo estaba impreso en Cuba. Después me instruyó: "Mañana vete a ver al rector Vilaseca, que tiene una lista de los libros que se necesitan. Luego a Joel Domenech –de su ministerio dependía la Empresa Consolidada de Artes Gráficas-, y empieza a reproducirlos de acuerdo a la matrícula de tres cursos".

Al día siguiente cumplí la orden. La lista de textos que recibí contenía unos 240 títulos y, después de una encuesta por las facultades, para conocer la matrícula, varios profesores nos dedicamos a  hacer los cómputos de tiradas sobre hojas columnales de las que se emplean en contabilidad. También, de acuerdo a nuevas instrucciones del Comandante, que prácticamente nos visitaba cada noche para supervisar minuciosamente la tarea, visitamos centros de enseñanza del Plan de Enseñanza Tecnológica que podían demandar algunos de los libros del listado. Dos profesores viajaron de inmediato al exterior para tratar de adquirir los originales para su reproducción; pero, en realidad, la casi totalidad los hallamos en las bibliotecas cubanas. Entre tanto, me había encargado de coordinar la tarea de impresión de las obras con los compañeros Joel Domenech y Gustavo Arango, director este último de la Empresa de Artes Gráficas. Entonces empezamos a traer a la empresa, en la ruta 27, las cajas con los primeros títulos.

A esas alturas se habían precisado algunas cuestiones relevantes. Una noche, en los primeros momentos, cuando todavía ajustábamos el  plan de impresiones, se valoró con Fidel el problema de  los eventuales litigios que traería la reproducción de las obras. Era indiscutible que la labor que estábamos iniciando no necesitaría de clarines y fanfarrias para que, más temprano o más tarde, se conociera. Es verdad, dijo Fidel, pero también es cierto que los ofendidos somos nosotros. En qué cabeza cabe que no solo nos quieran matar de hambre con el bloqueo, sino que también nos quieran matar de ignorancia, porque no nos dan los derechos para reproducir las obras que necesita nuestra educación. Constituye una vergüenza para el mundo que se bloquee un país en su cultura, en su educación, en la formación de su inteligencia. Por tanto, vamos a declarar al mundo qué  vamos a hacer y, a partir de este momento, puede proclamarse que cada una de estas reproducciones será una edición revolucionaria, y no pagaremos los derechos de autor. Como compensación, Cuba no cobrará los derechos de sus obras. Sobre todo de su música, tan apreciada en el mundo.

Aquella definición sobre las reproducciones constituye la razón de que el logotipo de tales libros fuese una R, según la definición hecha por Fidel, su nombre aparecía en singular. El Comandante definió también que estas obras no podían ser objeto de lucro alguno. Por tanto, se les entregaría gratuitamente a los alumnos. También orientó ponerle a los libros un texto que explicara las razones de aquella situación. La primera obra que salió de las prensas fue Introduction to set theory and tonology, de Kacimierz Kuratowsky.

Nunca podré olvidar el brillo de felicidad en la mirada de Fidel cuando al paso de los días logramos tener siete u ocho libros impresos: "Ya casi tenemos una estiba de libros", comentó mientras ponía su mano sobre el pequeño montón como si lo midiera.

Debe confesarse que, al menos en un aspecto, aventajamos a las ediciones originales. Algunas de sus sobrecubiertas no tenían mucha belleza. De manera que, bajo la coordinación del diseñador Rodolfo Martínez, volcamos en ellas a los más relevantes artistas plásticos de este género, quienes entregaron a nuestros estudiantes el policromo encanto de sus portadas las que, sin dudas, prestaron su contribución a los elevados valores que alcanzó el diseño en aquellos años de Revolución.

En una de sus visitas al departamento, el Comandante en Jefe señaló que Ediciones Revolucionarias debía tener su librería propia. De ahí que, en la esquina de L y 27, comenzara a edificarse la Fernando Ortiz. Su inauguración transcurría en los momentos del Congreso Cultural de La Habana. La noche fascinante de su apertura asistieron escritores de la talla de Cesaire, Moravia, Cortázar, Benedetti, Vargas Llosa y Semprún, y muchos firmaron sus libros, editados para ese momento. En aquella oportunidad estaba presente nuestro gran amigo, el director de la editorial Siglo XXI, Arnaldo Orfilia.

No mucho después, ya en 1966, el compañero Fidel me comentó la necesidad de replantearse el sistema del libro para que se potenciaran sus posibilidades, de acuerdo a las demandas que iban presentándose a velocidad de vértigo. Podría crearse, valoró, un Instituto del Libro y me encomendó la tarea de estudiar su constitución y materializarlo. Cada día podía dedicarle menos tiempo a la filosofía y más a las ediciones. Así que un día le comenté al comandante Vallejo, que me resultaba muy difícil seguir a cargo de las dos labores: la dirección de Filosofía, el  plan especial del Primer Ministro, como se conocían aquellos proyectos que Fidel llevaba adelante personalmente, y el nuevo proyecto. Esa misma noche el Comandante en Jefe apareció en el departamento: "¿Es cierto que no puedes dirigir simultáneamente el Departamento y las ediciones?", me interrogó sobre el comentario de esa mañana. "Sí, le respondí, temo hacer mal las dos cosas". Secretamente calculaba –y esperaba- que ahora recibiría la definición de continuar en Filosofía y otro compañero se haría cargo del plan y la constitución del Instituto. "¿Quién puede quedarse aquí en Filosofía por ti?", preguntó de nuevo Fidel. Había cortado el nudo gordiano de mis intenciones, la decisión estaba sobre la mesa y ni chistar: "Mi subdirector, Fernando Martínez", fue mi única respuesta.

Puedo confesar que emprendí con pasión la tarea del Instituto. Empecé a estudiar los diferentes factores que le darían paso y llegué a la conclusión de que había que integrarlos: tomar las riendas directas del sistema editorial y reencausarlo, incorporar las imprentas dedicadas a hacer libros y revistas y el comercio del libro, tanto las librerías como la importación y exportación de obras. Con todos esos elementos se constituyó el Instituto, que, para ejemplo del mundo, llegó a tener rango en Cuba de organismo de la administración central del Estado.

En esos términos, fundidos todos los mecanismos y entidades del libro en una sola organización, se aprobó el 27 de abril de 1967 la ley que creaba el Instituto. En la misma fecha fui designado su director general.
 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2