El cadáver del señor Graham
El cadáver del señor Graham, basada en la novela Semana Santa en San Francisco, del escritor cubano Agustín García Marrero, con dirección del realizador Alfredo Fuentes, asesoría del maestro Enrique Domínguez Sosa, Premio Nacional de Radio 2014, y versión de Oscar Pupo Hernández, es el título de la radionovela que transmitiera el estelar espacio Clave 8:30, que sale al aire en el horario de 12:15 a 12:35 am, de lunes a viernes, por las ondas nacionales de Radio Progreso y por audio real en Internet.
El narrador e historiador Agustín García Marrero (Cárdenas, 1938) es Licenciado en Historia por la Universidad de la Habana (1976). Durante dos décadas, ejerció la docencia superior, realizó investigaciones en el campo de la historia económica y publicó cuatro libros sobre economía empresarial.
Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, escribió la saga titulada La Mafia en San Francisco, integrada por Semana Santa en San Francisco, El ocaso de los asesinos, El poder de la muerte y El aliento del diablo, así como dos novelas más, ambientadas en nuestro archipiélago: El sicario de Monte Escondido y El cerco. La producción intelectual y espiritual de García Marrero en los campos de la narrativa y la historia ha sido publicada por editoriales nacionales y goza de un bien ganado prestigio entre los amantes del género policiaco y los colegas de la prensa especializada, quienes le han dedicado favorables críticas en disímiles medios de comunicación.
La trama de El cadáver del señor Graham se localiza, en tiempo y en espacio, en el año 2000, en San Francisco, California, Estados Unidos. En el corredor de la muerte de la prisión estatal, el señor Yeicob Graham, reo de la celda 501, está a punto de adoptar una decisión que cambiaría la rutina diaria de la población penal y de toda la ciudad.
El propósito del condenado a la pena máxima consiste en publicar todos los detalles de sus crímenes, pero los hechos se complican, porque se mezclan conflicto, suspenso y acción, que mantienen en tensión emocional a los radioyentes y a los cibernautas que sintonizan ese popular espacio de la Onda de la Alegría.
Tres personajes caracterizan el dinamismo de ese triller radial: el asesino Yeicob Grahman (Ángel Luis Martínez), el joven periodista Roland Grift (Alfredo González), y Magdalena, la mujer de Grahman (Rita Bedías).
Relata la historia de un hombre que tuvo que asesinar antes de ser asesinado. En ese contexto dramatúrgico, se cuecen intrigas, pesquisas policiales, mafia y suspenso.
Algunos rasgos caracterogénicos (responsabilidad, sentido de la justicia y una lucha incansable por el triunfo de la verdad), que identifican al personaje de Roland Grift, tienen puntos de tangencia con la personalidad del joven actor Alfredo González,1 quien —a través de su voz— le prestara piel y alma, en ese contexto radiofónico.
Grift es el típico periodista estadounidense que logra imponer —no sin realizar grandes esfuerzos— el talento y la honestidad en un medio de prensa, donde prevalecían la corrupción y la ausencia de ética profesional, y además, materializar en la praxis los deseos de tener una vida mejor.
Estoy seguro de que la cosmovisión sustentada por el personaje del periodista Roland Grift influyó en la percepción objetivo-subjetiva que de la vida tiene hoy el talentoso integrante del elenco dramático de la Emisora de la Familia Cubana.
Más allá de una crónica roja discurren los capítulos en que se estructura dicha obra: las actuaciones, los efectos, la musicalización, entre otros recursos técnico-artísticos, captan la atención y el interés del radioescucha, y lo llevan —sin darse cuenta— por los angostos vericuetos de personalidades contradictorias, y a la vez, sugerentes.
Por otra parte, habría que destacar un punto de vista, que este cronista considera posee un gran valor filosófico-antropogénico: todo es relativo —incluso la verdad— en el mundo que habitamos los seres humanos.
La radionovela El cadáver del señor Grahman devino todo un suceso, ya que la indiscutible calidad estético-artística de ese dramatizado alimentó el intelecto y el espíritu de los fieles seguidores del espacio Clave 8:30.
Nota
1. Entrevistado en esta sección.
Editado por Heidy Bolaños
