Adiós a Dario Fo

Dario Fo, el gran artista multidisciplinario de la escena y activista de las mejores causas mundiales, nacido en Italia, pero ciudadano de las tablas de todo el planeta, falleció en Milán a los 90 años víctima de una insuficiencia respiratoria.
Nacido el 24 de marzo de 1926, en Sangiano, Varese, de una familia de ferroviarios, estudió en la Academia de Bellas Artes de Milán, pero pronto se inclinó por el arte y por la escritura, y entró a trabajar en la RAI como autor y actor de textos satíricos. Desde 1968, junto a Franca Rame, su compañera de vida y de carrera artística, y de Massimo de Vita, Vittorio Franceschi y Nanni Ricordi, fundó el grupo teatral Nueva Scena, con la intención de recuperar los valores sociales del teatro.
Durante su larga trayectoria, publicó más de cien piezas teatrales que él mismo dirigió e interpretó con su compañía Dario Fo-Franca Rame, escribió también guiones para la radio y filmó películas. Fue un juglar y un maestro de la sátira. En Misterio bufo interpretó multitud de personajes y mostró grandes dotes de mímico en una aguda sátira contra la Iglesia.Consciente de su manera de entender el arte, en 1997, al recibir el Premio Nobel de Literatura, declaró:"Estoy turbado, no pensaba que se fuera a premiar a un hombre de teatrototal''.
Tuvimos la suerte de tenerlo en dos ocasiones entre nosotros. Dario Fo participó en noviembre y diciembre de 1966 en el II Encuentro Internacional de Teatro organizado por la Casa de las Américas como parte del VI Festival de Teatro Latinoamericano de ese año, como se verá más adelante, de un modo singular.
Antes de marcharse, admirado con el teatro cubano, expresó acerca de la obra El premio flaco, de Héctor Quintero: “Quiero decir que me gustó inmensamente algo que me extrañó haya escapado a ustedes. Yo creo que se les ha escapado solamente porque ustedes no han querido entrar en un particular. En el texto hay un personaje que puede, por sí solo, determinar el valor de una obra, es decir, el personaje del marido de Iluminada”.
En 1984 regresó a Cuba invitado al Festival de Teatro de La Habana. Recuerdo su calidez y su energía irradiantes, cercano a los jóvenes artistas del Festival, andando con Franca Rame por las calles de La Habana y conversando con la gente que encontraba a su paso. Entrevistado por Jaime Sarusky, resaltó la posibilidad que ofrecía el evento de acercar entre sí a los artistas del teatro latinoamericano y de permitirle a un europeo como él, acercarse a un panorama tan diverso. Recordó su presencia anterior y comentó:
“La primera vez que vine a Cuba en 1966, de acuerdo con Haydee Santamaría, en vez de permanecer en la conferencia de los teatristas que vinieron de Europa, impartí un curso de diez lecciones en la Escuela de Teatro, a tres grupos teatrales jóvenes y en conjunto con las escuelas de danza y de arquitectura. Los temas que traté abordaron la técnica de la construcción de teatros, las luces, la escenografía, eso me pareció más útil que todo”. Y manifestó su interés en regresar a la Isla para actuar frente a los estudiantes.
Para el teatro latinoamericano, Fo ha sido una fuente invaluable de estímulo y de ideas, por su manera de crear que más que respuestas hace preguntas al actor y al espectador acerca del estado de cosas. Obras suyas como No se paga, no se paga, Pareja abierta, La muerte accidental de un anarquista y Un orgasmo adulto escapó del zoológico, han integrado y alimentan el repertorio de innumerables artistas y agrupaciones.
Tomado de La Ventana
Editado por: Dino Allende
