“Los auténticos dueños del idioma son los que lo hablan”
Darío Villanueva, director de la Real Academia Española (RAE) y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) acaba de visitar la Isla con motivo del 90 aniversario de la fundación de la Academia Cubana de la Lengua (ACUL). En el acto de celebración por la singular efeméride el doctor, condecorado con el Honoris Causa por 8 universidades del orbe, catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Santiago de Compostela, y autor de numerosos libros de investigación literaria —por solo citar algunos de sus más significativos méritos— fue reconocido como Miembro Correspondiente de la ACUL.
En su brevísima estancia, Villanueva accedió a responder a Granma algunas cuestiones que no solo incumben a especialistas del lenguaje, sino a todo el que forma parte de esta amplia comunidad de hispanohablantes en la que existimos. He aquí sus referencias.
¿Qué responsabilidad entraña ser el director de una Institución tan emblemática como la RAE?
La responsabilidad mayor es la que tiene que ver con América y con el resto de los países donde se habla español, porque aunque fue la primera que se creó hace 300 años, hoy en día es una academia más, hay otras 22 academias que tienen el mismo objetivo, y por los estatutos de la ASALE, el director de la Academia es también el Presidente de esta asociación. Para mí la responsabilidad mayor que el cargo de la Academia tiene es ser presidente de ASALE
Usted explicaba que no todas las lenguas tenían su academia, que no era imprescindible. Sin embargo la española tiene objetivos muy precisos…
Sí, la Academia Española, desde el siglo XIX, después de la independencia de las repúblicas americanas, lo que buscó fue establecer lazos con todos los países favoreciendo la creación de Academias en ellos, con el propósito de mantener la unidad de la lengua. El problema que se sentía como amenaza en el siglo XIX era que al romperse la unidad política, cada país hiciera evolucionar la lengua de manera distinta y se perdiera un español unitario, y se pensaba, creo que con buen criterio, que la mejor manera de resolver esas amenazas era creando otras academias, trabajando conjuntamente en plano de igualdad entre todas ellas.
Usted decía que hay quien se extralimita pidiendo más medidas normativas, otros dicen que la considera muy drástica. ¿Existe el punto intermedio?
Sí, es en el que nosotros procuramos mantenernos y posicionarnos, porque las Academias vamos siempre por detrás de la lengua que crean y utilizan los hablantes. Los auténticos dueños del idioma son los que lo hablan por lo tanto las academias no pueden arrogarse el papel de líderes del idioma, sino más bien de notarios del idioma, recoger, sistematizar y ayudar al idioma que efectivamente se habla.
¿Cuáles son los retos permanentes y los nuevos retos de la RAE?
Fundamentalmente en este momento, a 303 años de su fundación, el reto mayor es la transformación extraordinaria que la sociedad está experimentando por causa de las tecnologías, y por las nuevas formas de comunicación que existen, que son múltiples y muy poderosas. Nuestros reto es hacer una academia que les sirva a los nativos digitales, a las nuevas generaciones que ya nacen y se desenvuelven en el entorno digital.
¿Hasta qué punto resultan influyentes los criterios de la Academia?
Creo que sí, que la Academia tiene una cierta fuerza de orientación y de indicación a los hablantes, de cómo resolver sus dudas y de cómo adoptar la solución mejor ante fenómenos como puedan ser los anglicismos, que tanto se está produciendo en estos tiempos, pero, fíjese, yo creo que de esa influencia hay detalles, datos, objetivos que demuestran que realmente existe. Está el Diccionario de la Lengua Española, DEL, que lo ofrecemos de manera gratuita en la red y se puede consultar desde cualquier lugar del mundo, a cualquier hora del día, todos los días del año, ese diccionario tuvo el pasado mes de mayo 73 millones 300 mil consultas, creo que nunca antes el DLE pudo influir tanto de la manera que lo está haciendo ahora, en la manera de usar el idioma porque este diccionario en línea se recibe en las computadoras pero también en los teléfonos móviles y en la tabletas, así que todo el mundo puede llevar en su bolsillo el diccionario y consultarlo en las circunstancias que se les puedan dar.
Usted, además, de desempeñarse en este cargo, es profesor. ¿Qué valores le concede a una docencia bien preparada, a un claustro preparado que no siempre lo tenemos?
Un papel determinante. Todas las sociedades son, de un modo o de otro, reflejo de la educación que han conseguido darles a los jóvenes, la socialización exige educación y la educación tiene que estar muy buen definida en sus objetivos y servida con todo los medios que el Estado pueda poner a su alcance. Pero para eso la clave está en la figura del profesor. El profesor es absolutamente definitivo es una influencia extraordinaria para los jóvenes y necesitamos profesores que tengan vocación, que tengan entrega, conocimiento. Y lo segundo, el conocimiento no es más importante que la entrega, tiene que ser una profesión muy vocacional donde el profesor sepa que está prestándole un servicio al conjunto de la nación, al conjunto de la sociedad.
¿Existe alguna estrategia en los planes de estudio de la Enseñanza Media en los diversos países para no academizar en exceso el aprendizaje de la lengua materna?
De manera generalizada no podría decirte. Pero la posición del profesor es fundamental, es él el que puede convertir la materia que explica, en este caso el de Español, en una materia muy académica o en una mucho más vital. Creo que el buen profesor es el que va por el segundo camino. Sin ignorar lo académico, conseguir dar la materia de manera vitalista, para que los alumnos la asuman como una cosa propia. Esto que puede ser difícil, por ejemplo, en el caso de las matemáticas u otras materias, en el caso de la lengua no lo es tanto, porque todos los estudiantes son dueños de la lengua, todos tienen un derecho a intervenir en relación a la lengua y hablar en torno a ella.
Algunos programas de estudio mezclan en una sola asignatura la lengua y la literatura. ¿Lo considera un acierto o un desacierto? ¿Cómo se proyecta la Academia en ese sentido?
Creo que aunque están muy próximas, y la literatura es una manifestación de la lengua, la lengua y la literatura deben enseñarse por separado porque tienen suficiente liderazgo para eso; yendo juntas inevitablemente una de ellas saldrá perdiendo y aunque yo soy profesor de literatura, creo que la lengua va por delante. La enseñanza de la lengua tiene que ir al principio y con la máxima intensidad. Pero creo que la formación en literatura es extraordinariamente rentable porque la literatura en primer lugar ayuda a conocer mejor la lengua a utilizarla mejor e informa sobre muchas cosas no solo sobre cosas objetivas sobre los distintos países del mundo sino sobre las circunstancias de la condición humana, la literatura es una gran escuela de humanismo y humanidad y educa el sentido estético de las personas, los ciudadanos tienen que conocer bien su idioma, ser lo más cultos que podamos y tener un sentido estético de las cosas, eso los enriquece muchísimo.
No fue una sorpresa para mí saber que su discurso de ingreso a la Academia tuviera como figura central al Quijote. ¿Qué preocupaciones respecto a la lengua tendría Alonso Quijano en nuestros tiempos?
El personaje del Quijote es un personaje ambivalente, aparte es un hombre que está trastornado, por la lectura de los libros de caballerías, pero por otra parte es una persona que razona muy bien, cuando habla de las cosas de la vida, yo quiero suponer que en esos momentos de lucidez Alonso Quijano estaría de acuerdo con nosotros en la importancia del estudio y del buen uso del idioma y estaría también de acuerdo en compartir el valor de la unidad del idioma de todos los hispanohablantes. Es muy significativo que Cervantes pidió un empleo en América, se quiso ir a América y no se le concedió, y quedó muy frustrado por eso, y hubiese sido otra historia, ¿verdad? Tal vez si hubiese venido a finales del siglo XVI a América hubiese escrito el Quijote o no lo hubiese escrito, o habría escrito un Quijote distinto al que conocemos.
¿Pueden las nuevas tecnologías y su irrupción en el mundo moderno dañar el idioma de Cervantes? ¿De qué forma podrían mejorarlo?
Lo que nos está ocurriendo ahora —aunque quizás lo que nos sucede en estos momentos lo es con un grado de intensidad que nunca antes se dio— no pasa por primera vez; en el pasado las tecnologías fueron haciendo aportes sucesivos, en algunos casos incidieron en las maneras de comunicación; por ejemplo, en el siglo XIX, el telégrafo fue un instrumento de comunicación extraordinario y la gente, al escribir telegramas, empleaba un código distinto al de la escritura normal y como te cobraban por palabras prescindías de todas las palabras que no eran absolutamente inexcusables, y sin embargo aquello no destruyó el idioma. Me gustaría pensar que el wap saps, los SMS, el lenguaje de las redes sociales… ofrecen las nuevas posibilidades de comunicación, pero no van a deteriorar el idioma, sobre todo si el sistema educativo sigue prestándole toda la atención a la enseñanza de la lengua.
Hay muchísimos inválidos del habla, hay muchos cojos, mancos, tullidos de la expresión», decía Pedro Salinas. ¿Qué experimenta cuando presencia a personas que no saben expresarse?
Siento tristeza por esas personas, porque están privadas de una de las cosas más bellas, más útiles y más eficaces que existen, que es el lenguaje. Una persona que no maneja bien su idioma es una persona que de cierto modo está sin armas para defenderse en la vida en todos los planos, defenderse ante la administración, pero también en el terreno personal, sin una capacidad de expresión suficiente, mucho más difícil para comunicar el amor y otros sentimientos diversos que las personas tenemos. Es tristeza porque pienso que es una persona empobrecida. Como yo creo que todos tenemos derecho a lo máximo, en eso caso, la tristeza es lo que me embarga.
La unidad de la lengua es acaso el mayor objetivo de la ASALE, ¿Qué estrategias resultan inviolables para conseguirlo?
Fundamentalmente trabajar conjuntamente el plano de la colaboración y el diálogo entre todos, en los grandes códigos que articulan una lengua, que son la gramática, la ortografía y el léxico o vocabulario. Ese es el gran objetivo, que las distintas academias trabajemos codo con codo por un mismo fin, una ortografía y una gramática unitarias, que ya las tenemos, y un léxico en el que por supuesto hay muchísimas diversidades. ¡Ojo!, la unidad de la que hablamos no significa uniformidad, significa el reconocimiento de la diferencia de los acentos, de las palabras, pero la insistencia de un tronco común es el que nos facilita la comprensión entre unos y otros entre los de un lado del Atlántico y el otro.
La colaboración entre las Academias de la lengua, y la RAE, se expresa en la coautoría de los Diccionarios Panhispánico de Dudas, Diccionario de la Lengua Española, la Ortografía y la Gramática ¿qué significa eso?
Significa una corresponsabilidad de todos, lo que también lleva implícito el reconocimiento de que el español no tiene un centro y el resto de los territorios son la periferia. El español es un idioma pluricéntrico, tiene muchos centros de irradiación, pero esos centros están armonizados, coordinados y el resultado es una lengua unitaria donde la unidad significa también respeto a la diversidad.
ASALE tiene como lema: Una estirpe, una lengua, un destino. ¿Cómo se materializa el destino de ASALE?
Fundamentalmente en cumplir con ese objetivo de la unidad, el lema de ASALE no debe ser interpretado al pie de la letra sobre todo en un sentido que trascienda lo lingüístico. Somos países absolutamente soberanos e independientes, cada uno de ellos con su posición en el mundo, sus directrices y sus rumbos, pero la lengua es lo que nos une y todos estamos hombro con hombro apoyando el mantenimiento de la unidad y consideramos que eso es un gran valor, consideramos que el hecho de que nuestros países hablen un mismo idioma que les permita comunicarse es un regalo que ya quisieran para sí otras comunidades del mundo.
¿Y el Diccionario de Americanismos?
Ha sido un avance extraordinario, comenzó en el año 2010, es un diccionario que recoge los términos específicos de América, que no hay espacio para que sean recogidos en el diccionario general. El DEL tiene muchos americanismos, son 93 000 los lemas o palabras que aparecen en ese diccionario y hay 26 mil acepciones americanas, pero el diccionario es limitado en su extensión y quedan muchas palabras americanas que no tienen sitio en el diccionario general y eso es lo que el diccionario de americanismos vino a resolver.
¿Qué compromiso cree debe tener el individuo con su lengua?
Cada uno de nosotros tiene que ser consciente de ese patrimonio que nos pertenece a cada uno individualmente, que es el de la lengua que utilizamos pero que al mismo tiempo es un patrimonio compartido con los demás. Nosotros residimos en la lengua que hablamos, pero gracias a ella podemos convivir con todos los demás y en el caso del español podemos convivir nada más y nada menos que con 500 millones de personas. Hay otros idiomas, muy respetables y muy dignos que tienen un ámbito más reducido. Todos los hispanohablantes debiéramos tener conciencia de la riqueza de nuestro idioma y hacer todo lo posible por mantenerla unida y preservarla.
¿Y los docentes? ¿Y los académicos?
Yo creo que las academias podemos hacer muchas cosas a favor del idioma pero tenemos menos importancia en este terreno de la que tienen los profesores y el sistema educativo. La educación es absolutamente fundamental para el idioma, los docentes tenemos que sentirnos dueños de nuestro idioma, como el resto de los hablantes, pero además tenemos que sentir la enorme responsabilidad que está en nosotros para conseguir que nuestros alumnos respeten, quieran y utilicen correctamente el idioma que todos compartimos.
¿Cómo visualiza la salud y el futuro del español?
Creo que nuestro idioma está en un momento de enorme fortaleza y expansión no solo demográfica es decir, cuantitativa, sino también cualitativa. Es un idioma amparado por una de las culturas más ricas del universo, que no es unitaria, sino que es la mezcla de una diversidad cultural muy sincrética, muy mezclada, muy mestiza, pero que en arte, en la literatura, la música y el cine está también dando de sí unos aportes extraordinarios, por lo tanto, yo soy muy optimista acerca de la posición del español. En este momento es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, la tercera en Internet y la tercera también en el mundo de los negocios… yo insistiría en lo cultural, una lengua que expresa un conjunto de culturas que comparten muchas cosas y que son de una riqueza extraordinaria.
Tomado de Granma
Editado por heidy Bolaños
