Historia y cultura, dos baluartes a defender

La presentación del libro Cuba, ¿fin de la historia? fue el pretexto aprovechado por su autor, Ernesto Limia Díaz, y su amigo, el músico Raúl Paz, para establecer un diálogo franco y cordial con estudiantes y profesores de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz.
En un peculiar ejercicio de pensamiento, como ellos prefieren llamarle al proyecto que los trae desde el oriente del país, se habló de historia e identidad nacional; de neoliberalismo y su cruzada seudocultural; de desafíos, errores y duras verdades; de unidad, amor patrio y auténtica cubanía.
«Ha sido esta, comentó Limia a la prensa, una manera de exponer nuestra modesta visión de cómo contribuir a generar, desde el arte y el pensamiento, un movimiento que nos haga revertir esos procesos con los que se está construyendo una hegemonía en el mundo entero».
Se trata, coincidieron los participantes en el encuentro, de formar, sin paternalismo ni tutelaje, una juventud inteligente, culta y sensible, capaz de enfrentar fenómenos como el inmovilismo, la mediocridad, la apatía, la vulgaridad, el desaliento, la banalidad, el facilismo y la frivolidad.
«En ese diálogo sincero, duro en ocasiones, pero muy emotivo, subrayó el especialista, hemos demostrado que existen caminos, que no debemos detenernos, que se trata de juntarnos todos, de mirar el universo del arte, de la literatura y de la cultura en general desde una visión totalizadora, integral y transgresora».
El proyecto de recorrido por universidades cubanas Pa´conectar los sentimientos, incluyó en esta ciudad un encuentro con la Asociación Hermanos Saíz, mientras para este miércoles en la noche se espera el concierto que ofrecerá Raúl Paz en el teatro Avellaneda, dedicado a la Federación Estudiantil Universitaria.
El destacado cantautor declaró que ha sido una experiencia maravillosa: «Hemos vivido momentos muy intensos, que nos ratifican que nuestros jóvenes son magníficos y están ávidos de intercambiar y debatir. Alumnos y profesores han agradecido este proyecto y lo han acogido de una manera muy cálida».
«Lo importante, agregó, es cultivar en las nuevas generaciones el conocimiento de la historia, pero con los códigos de hoy, y el respeto hacia lo mejor de su cultura, sobre la base de jerarquizar lo realmente auténtico y de calidad. Ambas, historia y cultura, son dos baluartes que debemos defender».
Tomado de Granma
Editado por: Dino Allende
