Como un estallido de luz entre las nubes
A Pinocho, el mítico muñeco-niño creado por la fecunda imaginación del italiano Carlo Collodi en el siglo XIX, estuvo dedicado el más reciente espacio de promoción literaria Sábado del Libro, en esta ocasión llevado a cabo en la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, en el Centro Histórico habanero.
Dos propuestas de la Editorial Gente Nueva llegaban al encuentro semanal auspiciado por el Instituto Cubano del Libro para dar a conocer las novedades de los sellos editoriales de la Isla: Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi, con ilustraciones de Yunier Serrano Rojas (Valerio), y Una historia del deseo, de Carilda Oliver Labra, con imágenes de Roberto Braulio.
«Pinocho es uno de los héroes universales que durante décadas más ha hecho tirarse de los pelos a los estudiosos de la literatura infantil y juvenil. ¿Qué deseaba ejemplificar Carlo Collodi con ese muñeco-niño tan cargado de defectos, imperfecciones o taras y, por demás, tan proclive a lo prohibido?». Así comentaba el narrador Enrique Pérez Díaz al referirse a Las aventuras de Pinocho, obra escrita por Carlo Lorenzini, más conocido como Carlo Collodi, originalmente publicada –bajo el título «Historia de un títere»— en el periódico Giornale per i bambini, desde 1882 hasta 1883, acompañada de las ilustraciones de Enrico Mazzanti.
Recordaba el también periodista y editor que esta narración se ha traducido a más de 250 idiomas y dialectos –incluido el sistema Braille—; que la primera versión publicada en España, con ilustraciones de Salvador Bartolozzi, estuvo a cargo de Rafael Calleja –hijo del fundador de la prestigiosa Editorial Calleja—; que ha sido uno de los libros más vendidos de todos los tiempos, y que se ha adaptado al teatro, al cine, al ballet, a la ópera…
Tal vez –apuntaba— Carlo Collodi «escribiera su historia guiado por una súbita inspiración, pues esta es una pieza descollante en su obra muy inferior en su conjunto, o tal vez nada quiso decir con una secreta intención moralizadora, sino que simplemente dijo aquello que el desarrollo casi fabular de su aleccionador libro le dictó».
Este Sábado del Libro servía, igualmente, para homenajear a la poeta Carilda Oliver Labra, a propósito del aniversario 95 de su natalicio y de las dos décadas del otorgamiento del Premio Nacional de Literatura en reconocimiento a la obra de la vida de quien es considerada una de las voces emblemáticas de la lírica cubana e hispanoamericana de entre siglos.
Se presentaba, por ello, publicado por la Editorial Gente Nueva, el poemario Una historia del deseo, en el que la autora reúne una colección de textos inspirados en Pinocho, acompañados de sugerentes ilustraciones de Roberto Braulio, proemio del poeta Raidel Hernández, epílogo del escritor para niños y jóvenes José Manuel Espino y nota de contracubierta del propio Pérez Díaz.
Confesaba el autor de ¿Se jubilan las hadas? que la vida premiará a todos los lectores de este libro con algo inusual, un modo diferente —pero verdaderamente íntimo, sentido, vehemente— de adueñarse de la figura del clásico muñeco incomprendido, que va conociendo diversos estadios humanos para ganar esa sensibilidad que no conoce el madero.
«Un deseo, mil deseos –precisaba—, una historia del deseo en este conjunto armonioso de imágenes que nacen desde un verso o poemas que beben de una imagen: diálogo de artistas que se unen, multiplican, reverdecen en pos de un eros vital y promisorio. Textos sin edad ni geografía, la relectura del mítico niño de Collodi reverdecido en el aliento de Carilda Oliver Labra y recreado por Roberto Braulio».
Con este poemario –según sus palabras— la poeta y el ilustrador nos entregan un libro singular y diferente, pues quien pase por sus páginas queda en ellas cautivado (¿en cautiverio?), porque –como se lee en uno de sus poemas— «Este cuento jamás / fue sobre un niño, / ni sobre el temblor / del árbol, / ni sobre la soledad / del viejo carpintero. / Pinocho es la historia / del deseo».
«Hagamos nuestro este hermoso poemario –concluía Perez Díaz—, con la certeza de que nos hará crecer en la lectura, redimensionar la obra de Carilda y asombrarnos, una y mil veces, de la historia de ese muñeco inmortal que se niega a decir adiós y que, como expresa uno de estos versos: “Por ahora solo es / un estallido de luz / entre las nubes”».
Editado por Yaremis Pérez Dueñas
