Como una espada para siempre centelleante

«Este no es un libro común que podamos definir, exclusivamente, como letras almacenadas en una estructura discursiva, periodística, o histórica, y ordenadas en el ya antiguo, pero manuable, acariciable, soporte del papel. Este libro es más que un libro depositario de cultura e historia».
Palabras del periodista Luis Sexto al presentar, en el espacio habanero Sábado del Libro, dedicado en esta ocasión al primer aniversario de la desaparición física del líder histórico de la Revolución Cubana, el volumen titulado Fidel Castro: como una espada reluciente, que publica Ediciones La Luz, de Holguín.
Es esta la segunda edición, corregida, revisada, aumentada y compilada por María Julia Guerra Ávila y Rubén Rodríguez González –periodistas del semanario ¡ahora!–, que propone una colección de textos aparecidos en la prensa, rememorando los vínculos del Comandante en Jefe con la tierra holguinera.
El propósito de esta obra –según sus compiladores– es «buscar originalidad y frescura, para ofrecer homenaje afectuoso al líder, desde el respeto y la admiración; y entregar al lector textos originales, que profundizan en la personalidad de Fidel, sus orígenes y quehacer político, por constituir Holguín la patria chica de la familia Castro Ruz».
A través de más de quinientas páginas –comentaba el también poeta y narrador, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí 2009 por la obra de la vida–, se presenta una pequeña parte del pensamiento y la vida de Fidel, reunidos y conservados no solo con el empeño de que sean inolvidables.
Reunidos y conservados –explicaba—, para que la obra de un cubano ejemplarmente original, único, no deje de irradiar las virtudes humanas y los gestos patrióticos que singularizaron, en una plural entrega, al Héroe del Moncada y de la Sierra, maestro y guía en la campaña larga y cruenta por la dignidad nacional en el siglo XX y los preliminares de la actual centuria.
Concebido originalmente en cuatro capítulos, en la primera edición de agosto del año 2016, Fidel Castro: como una espada reluciente se enriquece ahora con dos nuevas secciones, dedicadas a los homenajes por el aniversario 90 del Comandante en Jefe y a reseñar sus exequias y el tributo rendido a su memoria por el pueblo holguinero.
En ambas entregas, Guerra Ávila y Rodríguez González han incluido los principales discursos pronunciados por Fidel en Holguín, entre los años 1959 y 2006; una cronología de sus visitas al territorio, que abarcan desde 1953 hasta el 2006, y un testimonio gráfico que recorre momentos de su vida.
Aseguraba Luis Sexto que «leyendo y meditando este libro, en suma, uno acepta que entraña mucho más que un medio para desafiar lo perecedero y perpetuar obras humanas. Es, en sí mismo, una academia donde el lector con interés de discípulo recibe lecciones de humanísima comunicación y se nutre de valores que trascienden la palabra».
También se referió al talento periodístico de Fidel –que le sirvió a este infatigable hombre para apoyar su cultura jurídica, política y literaria– y repasaba su ejercicio periodístico, en los años de juventud, como arma de lucha contra lo inmoral y lo injusto, para desenmascarar y denunciar a políticos ladrones.
Es incluso –aseveraba– uno de los pioneros del periodismo de investigación en Cuba, porque no expresaba una acusación o una crítica sin presentar pruebas y argumentos por ocultos que estos se mantuvieran. Recordaba, por ejemplo, que hasta desde una avioneta, Fidel fotografió las fincas que el señor presidente Carlos Prío negaba tener.
La presentación de Fidel Castro: como una espada reluciente, en el tradicional Sábado del Libro, en la Calle de Madera de la emblemática Plaza de Armas capitalina, se llevaba a cabo el propio 25 de noviembre, día en que un año atrás dejaba de existir físicamente el Comandante en Jefe.
«Hoy –recordaba Luis Sexto— nos falta el vigía, el hombre y el nombre barbados, en sus últimos años presente físicamente solo entre su familia pequeña, y rodeado en espíritu, ancha, apretadamente, por sus compatriotas, incluso por el más reacio que ante Fidel bajaba la cabeza y deponía sus quejas o sus decepciones sobre el pavimento…».
El libro presentado en tan significativa fecha, que reproduce en su portada una obra original del maestro Cosme Proenza, es –según el conocido cronista– como un cofre con geometría de vaina de machete mambí, un cofre que guarda mucho más que palabras y datos en papel y tinta.
Fidel Castro: como una espada reluciente es un cofre que «guarda un sueño de justicia, un sueño de independencia, un sueño de desarrollo para nuestra patria desde la geografía ancha del Oriente hasta la configuración estrecha del Occidente».
«Guarda –concluía— el abrazo solidario con que la Revolución fidelista nos enseñó a definir a Cuba. Y guarda, sobre todo, las virtudes humanísimas de esa espada para siempre centelleante de justicia y bondad que fue, es y será Fidel Alejandro Castro Ruz».
El poeta Luis Yuseff, al frente del sello La Luz y editor de esta compilación, recordaba lo laborioso que resultó preparar el libro, que aparece por una casa perteneciente al Sistema de Ediciones Territoriales, hermoso y fecundo proyecto creado por Fidel en el año 2000.
Este habitual encuentro de promoción literaria, que cada semana se dedica a nuevos títulos de casas editoriales cubanos, servía, además, para presentar otras recientes propuestas de Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz de Holguín, que este año celebra sus dos décadas de existencia.
Los asistentes a este Sábado del Libro conocían dos compilaciones de textos galardonados en los últimos veinte años con el Premio Calendario de la Asociación Hermanos Saíz: La isla de los peces blancos (poesía), y Mi patio guarda un secreto (literatura para niños).
Otros cuatro títulos del catálogo de La Luz eran también presentados: el cuaderno de cuentos El cristal con que se mira, de María Elena Llana; el poemario Invención de Alejandría, de David López Ximeno; la pieza para la escena Medea maelstrom, de Roberto Viña, y el libro para niños Fantascromía, de Maikel José Rodríguez Calviño.
