Jorge Fornet entre la ciudad y la literatura
Las ciudades tienen una gran cantidad de lugares mitificados a lo largo de la historia y viven de los latidos de esos resquicios, insospechadamente tan cerca y tan lejos. En su andar reposado por la historia cultural y social de la Isla, Ciro Bianchi lucha contra la necedad histórica. Su habitual espacio, Gentes y lugares de La Habana, es fundamental para eliminar los obnubilados sitios que en los libros no se contemplan. Las calles, los antiguos adoquines, la ecléctica visualidad de la capital, el tambor del negro y el baile de la mulata; Ciro Bianchi recompone, de manera verosímil, el espacio cultural y social de La Habana.
Ha llegado este miércoles a la cita uno de los intelectuales más reconocidos de nuestra capital. Jorge Fornet, quien se presentó, en el Centro Cultural Dulce María Loynaz (CCDML), con la convicción de llevar a debate la investigación literaria.
En primera instancia, Fornet recuerda los lugares que frecuentaba en La Habana, además de compartir el placer de ver a su ciudad en crecimiento. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de La Habana, donde impartió más tarde clases de literatura brasileña.
Como subdirector de la Casa de las Américas ha tenido la oportunidad de conocer a una serie de intelectuales de gran calibre para las letras cubanas y latinoamericanas: Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, José Lezama Lima, Alejo Carpentier, entre otros, quienes estuvieron inmersos también en la germinación del proyecto latinoamericanista de Casa.
Su apoyo a las actividades editoriales no se hizo esperar: Jorge habló del Archivo de la Palabra, o sea, poemas y cuentos leídos por los propios autores y compilados en la institución, asimismo una gran cantidad de misivas de muchos escritores de Cuba y el resto de Latinoamérica. Estos proyectos son el resultado de una arquitectura exhaustiva de la información literaria. Jorge Fornet definió la investigación literaria como uno de los pilares fundamentales que sostienen la veracidad histórica de cualquier país.
El 71, anatomía de una crisis, libro de su autoría, fue también el resultado de su esfuerzo investigativo para arrojar luz sobre una etapa de la Cuba posrevolucionaria plagada de oquedades e incongruencias.
Gentes y lugares de La Habana cumplió su objetivo una vez más. Con el vehemente testimonio de Jorge Fornet y la certera conducción de Ciro Bianchi, la historia de la literatura y la cultura en Cuba no estará subsumida al olvido.
