José Manuel Poveda en el centenario de sus Versos precursores

A uno de los grandes renovadores de la lírica cubana de principios del siglo XX, José Manuel Poveda (1888-1926), se le rindió ayer un acto de recordación en el ciclo de conferencias “Importantes escritores de Hispanoamérica y Cuba”, organizado por la Academia Cubana de la Lengua en la sala Fernando Ortiz del Colegio Universitario de San Gerónimo.
"Descreído y sarcástico, alabado y maldecido por muchos, el autor de Versos precursores poseía una infalible voluntad de estilo; su férrea vocación innovadora hace de su obra uno de los monumentos más memorables de la poesía cubana de la época", aseveró en su intervención la intelectual Nancy Morejón.
La académica calificó la actitud literaria de Poveda como un desafío de gran envergadura y dijo no estar de acuerdo con aquellos que lo vieron como un desatendido de los ideales de independencia: "tenía esos ideales, no fue militante ni un hombre de acción, pero el hecho de que alguien no se lance a la acción no quiere decir que no haya sentido o tenido sentimientos de patriotismo".
En este sentido agregó que en los escritos de Poveda vibra una "fuerza moral inusitada para su tiempo" y subrayó la injusticia que significa calificarlo de "una especie de inquilino encerrado en su torre de marfil, porque el destino de su país sí le interesó, incluso, le llegó a afectar".
La también Premio Nacional de Literatura afirmó que la palabra para Poveda es "una puerta abierta al arcoíris de la invención más absoluta" y que muy pocas veces encontramos a un poeta de la literatura hispánica del siglo pasado con objetivos tan definidos y con la trasparente voluntad de renovación que lo caracterizó.
Evocando al poeta y ensayista Cintio Vitier, recordó que "nuestro audaz como infortunado santiaguero" con Versos precursores (1917) levantó a principios de siglo la dignidad de la poesía cubana junto a Regino Boti y Agustín Acosta, quienes publicaron Arabescos mentales (1913) y Ala (1915), respectivamente.
Tras calificar a Versos precursores como uno de los poemarios más "nutritivos y desconcertantes" del panorama poético nacional, Nancy Morejón insistió en la labor de hombre de letras que ejerció Poveda y consideró que sus aportes en el ámbito de la traducción no han sido suficientemente valorados por la crítica.