Tecnología en función de la lectura

La crisis aumenta la capacidad de innovación por los hombres. Venezuela, golpeada por dificultades que generan los sectores de extrema derecha, sufre la carencia de papel para imprimir diferentes tipos de textos. Sin embargo, el gobierno bolivariano trabaja para revertir esa situación a partir de fórmulas creativas.
Durante la presente Feria, en el stand del país sudamericano se encuentra Industrias Canaima, entidad encargada de crear dispositivos digitales para los diferentes centros educacionales venezolanos y que se ha dado a la tarea de producir tablets para que los jóvenes venezolanos accedan a diferentes tipos de literatura, ante la carencia de papel para imprimir textos.
Sobre la función de esta empresa, vinculada a promover la cultura, El Cañonazo dialogó con el coordinador de ventas en Industrias Canaima, el ingeniero Aarón Barrios.
¿Con la producción de dispositivos electrónicos han logrado fomentar el hábito de la lectura digital en Venezuela?
—La primera tendencia indica que sí. Al menos, en la pasada Feria Internacional del Libro de Venezuela se descargaron 18 mil 900 volúmenes digitales, mientras se vendían un total de 17 mil textos impresos. Si miramos hacia el futuro es muy probable que los dispositivos electrónicos: tablets, ordenadores y celulares sean más utilizados para la realización de lecturas o consultas.
Canaima tiene el reto de abastecer a todas las escuelas con equipos que contengan programas educativos según las características de cada centro. Son dispositivos de alta tecnología y de muy fácil utilización por los alumnos. Ante las carencias de papel para imprimir libros hemos asumido la tarea encomendada por el gobierno bolivariano de entregar tablets de gran confiabilidad y rendimiento desde octubre de 2017.
¿Desaparecerá el libro impreso?
—No lo creo, siempre existirán personas que prefieran ese hábito romántico por tocar con sus manos un cuaderno, un diario o un libro. Lo que no podemos es evitar el auge de la literatura digital. Estamos en un mundo interconectado, donde con solo sacar un teléfono digital en plena calle y acceder a una página web para descargar un documento, es suficiente.
Lo importante es leer, ya sea una novela de aventuras, una historieta infantil o una bibliografía de una figura histórica. Las instituciones culturales tienen que delinear políticas comunicativas para atraer lectores, que no se pierdan, en particular los más jóvenes.
¿Cómo valora su experiencia en la Feria de La Habana?
—Cuba tiene ventaja en el mundo de la literatura digital. He conocido varios centros culturales en la Isla que tienen una amplia colección en formato digital, en eso ustedes están un paso adelante con respectos a otros países de América Latina. Lo que necesitan es disponer de los dispositivos electrónicos para realizar las descargas.
¿Hacia cuáles horizontes transita Canaima?
—Tenemos el reto de mantener la producción de 20 mil tablets mensuales en medio de la crisis económica que afecta a nuestra sociedad. El próximo paso será abastecer a 64 bibliotecas públicas de Venezuela con tres o cuatro dispositivos de este tipo para que las personas acudan y descarguen los textos que necesiten. Esto es a modo experimental, si funciona nos extenderemos a todos las librerías del país.
