Ejercicio 9: Poetas chinos contemporáneos (II)
En el año 2011 fui invitado al Festival Internacional de Poesía del Lago Qinghai, en la República Popular China. Allí tuve la oportunidad de apreciar en persona varios de los caminos actuales de la poesía china a través de la obra de algunos de sus mayores poetas vivos. De ese complejo y variado panorama he sacado esta pequeña selección, que incluye autores cuya resonancia dentro y fuera del país los coloca entre los más distintivos de los últimos años. He intentado representar la pluralidad y riqueza de esta poesía incorporando a la muestra escritores que han hecho su obra en los más diversos sitios geográficos (sea en China o en el extranjero) y bajo los más disímiles presupuestos conceptuales y formales. Los poemas aquí recogidos los he tomado de publicaciones periódicas, de la antología preparada con motivo del festival y de los libros de los propios poetas, y han sido retraducidos desde el inglés y el francés para poner en contacto al lector cubano, aunque sea de manera tangencial y mediada por la multiplicidad de lenguas, con una de las tradiciones líricas más fuertes de la cultura universal.
Xi Chuan (Jiangsu, 1963) es el seudónimo de Liu Jun. Poeta, ensayista, traductor. Graduado de Lengua Inglesa en la Universidad de Beijing en 1985. Ha laborado como profesor en la Universidad de Nueva York y en la Universidad de Victoria, en Orion, Canadá. Actualmente enseña Literatura China en la Academia Central de Bellas Artes de Beijing. Ha publicado varias colecciones de poemas y de ensayos y numerosas traducciones entre las que destacan las de Ezra Pound, Jorge Luis Borges y Czeslaw Milosz. Su poesía ha sido muy antologada y traducida a otras lenguas. Le han otorgado un conjunto notable de premios literarios tanto en China como en otros países.
Oda a la piel
La almohada se dobla – sobre la piel. El minúsculo pie de un insecto ha dejado sus huellas – venenosos lunares de sangre medicinalmente succionados.
Piel – mi silente superficie. Esta piel mía nunca ha experimentado torturas frenéticas ni tampoco ha soñado esas torturas para así resbalar hacia la historia. Entonces crece una cosecha silenciosa: cabellos sin sentido de la historia.
Paisajes sobre la piel. Mapas con alfileres. Una pantalla nazi hecha con piel humana. Libros ingleses empastados con pechos de muchachas de los tiempos de Chaucer.
Un sofá de cuero no conserva la muerte del alma de la vaca. Pero siempre que lo toco no puedo evitar mugir tres veces.
La piel de la consorte Yang Yuhuan estaba tocada por las flores. La piel de la concubina Wang Zhaojun tocada por el hielo. Yo nunca conocí esas pieles, así que apenas puedo hablar de ellas.
Cuando miro mi piel con sus venas enterradas yo también veo tu piel en un fresco verano pero no puedo ver tus huesos.
Los descarados huesos se cubren con la grácil piel. ¿Qué hace a la grácil piel tan descarada como los huesos? Con solo responder se vuelve tímida y avergonzada.
Las líneas de la piel bajo una lupa. La grisura de la piel en el espejo del armario. Marcas de viruelas, espinillas, pecas, erizamientos. La piel solo les habla a quienes leen la fortuna.
Mi piel contiene mi enfermedad, mi felicidad y mi oscuridad, que no puede iluminar ninguna luz.
Tengo siete puertas perpetuas y heridas temporales. Piel irritada y piel muerta sin terminaciones nerviosas, piel-cadáver. Se dice que los fantasmas pasean sin pieles. Se dice que los aliens piensan con sus pieles.
Te aproximas a mí con tu piel, y mi piel puede sentir tus escalofríos. No estoy seguro de cuánto quieres despellejarme y ponerle mi piel a una oveja o a un lobo.
Na Ye (Xingcheng, Provincia de Liaoning, Manchuria, 1964), después de graduarse en la Universidad de Nanjing en Literatura China, comenzó a escribir poesía. Ha publicado varios libros y obtenido el premio Lu Xun, que es el más alto galardón literario en China. Miembro de la Asociación de Escritores chinos, esta autora es, además, vicepresidenta de la Asociación de Escritores de la Provincia de Gansu. Actualmente es editora jefa del periódico de Lanzhou y vive en Xi’an.
Iglesia bajo la nieve que cae
Antes de levantar la cabeza de mi escritorio
puedo ver la iglesia
la más antigua solemnidad
Me siento en este escritorio todo el largo día
enseño a las personas entretenimientos divertidos
les comento
dónde la diversión es más espléndida
más excitante
más vigesimoprimer siglo
alguna que otra vez para un público numeroso
debato de manera informal
nuevas maneras de juguetear con cosas viejas
algunas veces levantaría la cabeza
para mirar la iglesia bajo la nieve que cae
su capitel sobresaliente
que no trae muchas noticias desde el cielo
salvo un punto en la cúspide
Vida
Te he apreciado
como apreciaba una negra bola de caramelo cuando niña
al lamerla por primera vez
guardada alguna vez bajo su dulce envoltura
lamida una vez más
lamiendo lenta muy lentamente
para terminar rápido muy rápido
al mismo tiempo la dulce envoltura y yo
Pero debo resistirme: ¡qué pena!
Miedo
una adivinanza…
en la oscuridad puedo finalmente tocar su secreto
finalizar la hebra
atreverme a no halarla con fuerza
--como una semilla volviéndose grano y otra vez semilla
y otra vez grano…
torturada por una hebra final
me hundo en una interminable pérdida y temo
Lan Lan (1967) está considerada una de las más influyentes poetas chinas contemporáneas. Una encuesta realizada entre 70 poetas y críticos chinos la coloca entre las diez más célebres autoras de la literatura nacional. Tiene varios títulos de poesía, así como de prosa. Muy populares han sido sus colecciones de cuentos de hadas. Su obra la han traducido al inglés, francés, ruso, español, alemán, japonés, coreano y rumano y ha aparecido en diversas publicaciones periódicas.
Verité
La muerte conoce nuestras mentiras. En la mañana
las aves del bosque conocen el viento.
Las frutas conocen la sangre alimentada por la tierra.
Los gritos conocen la dignidad de una copa de vino.
La piedra en la garganta suscita un fantasma que bebe.
La maldita rueda del auto necesita grasa –
Pulverízala, hombre, y que los dientes traten de decir.
Nuestro mundo se retuerce en la grieta del cerebro de un ciego
donde la oscuridad llega.
En el interior de la eternidad…
Llueve poco en el interior de la eternidad. El viento es escaso.
Hay dolor de abandono al interior de la eternidad, y el polvo
una blanca mirada perdida.
El manzano florece y cae sobre las lápidas;
cantando, desolación de la ciudad nocturna;
dos orejas de trigo, una nube
las coloca dentro de tu azul
Líneas breves
Ya es demasiado tarde. Antes
me habré perdido.
Amo esta locura--
la más calmada.
Te arrastras por tu experiencia de amarme, aún con miedo
y lo usas para conocerme.
Seré un camino para que alcances el mundo:
todo es diferente, o sea, es lo mismo.
Mai Mang (Changde, Hunan, 1967) es el seudónimo de Yibing Huang. Este es un poeta vinculado con la etnia Tujia, a la cual pertenece su madre. Graduado de Literatura China por la Universidad de Beijing, se trasladó a los Estados Unidos en 1993 y allí obtuvo un segundo doctorado en Literatura Comparada por la Universidad de California. Ha publicado dos libros de poemas y el interesante ensayo Contemporary Chinese Literature: From the Cultural Revolution to the Future. Actualmente se desempeña como profesor de idioma chino en el Connecticuc College.
Canta el mar
Canta el mar, se divide el mar
En mitad de las olas
Siente la fuerza del oleaje
Salir del interior
Mezcla tu sangre con el mar
Hasta hacerse uno
Canta el mar, serás
Infinitamente bendecido
Canta el mar, las ocultas
Flores reventarán en la floración
Los hoyuelos de las mujeres al sonreír
Limpiarán las penas del pasado
Deja que las afortunadas estrellas
Floten por siempre encima de tu cabeza
Canta el mar, nunca te preocupes
Por la obstrucción de la tormenta
Canta el mar, saluda
A tu verdadero amor
Aprende a devolver la amabilidad
Que generosamente te otorgaron
Y crear visiones
Nunca vistas en los tiempos antiguos
Canta el mar, como si
Al respirar perdiera la sal
Canta el mar, el no
Sufrimiento es inquebrantable
Todavía eres fuerte
Con brazos que soportan
Que se oscurezca el sol
Y la plaga del tiempo
Canta el mar, la vida
Puede ser curada
Canta el mar, el mar
Que no va congelarse por completo
El fluido fuego cósmico
Como lo definiera Heráclito
El sol finalmente penetrará en el agua
Ese primer elemento de donde nace todo
Canta el mar, y su labor
No habrá sido en vano
Yan Ai Lin (condado de Tainan, en China Taipei, 1968) es graduada de Historia en la Universidad de Fu-jen. Ha trabajado durante años como editora para diversas editoriales e instituciones culturales. Escribe poesía y prosa y está considerada por la crítica una de las voces más atractivas de la actual literatura en lengua china.
El indescriptible secreto entre ese hombre y yo
Muy temprano ese hombre vino sin hacer un sonido
Abrió mi cuerpo
Robó mi más preciado y oculto tesoro
Y con todo descaro me invitó a compartirlo
Ese hombre albergaba un gran secreto
Labios cada vez más grandes
Que no hablarían
Él trató de conducir a mis cuerdas vocales a expresar
El misterio que yo no podría comprender
Yo solo tosí algunas sílabas ininteligibles
Ese hombre era tan calmado
Y abiertamente robó mi cuerpo
A través del cual se mantuvo creciendo
Se bebió mi sangre
Y escuchó a escondidas mi flujo y mi reflujo
Y aún lo hace
Él habló sin palabras
No hizo comentarios sobre mí
Ese hombre era enclenque pero gigante
Se volvió más y más enorme
Robó también mis días y noches
Cazados luego de mi lejana infancia
Y de mi adolescencia
Incluso en mi presente
Él creció sin recato
Y con rapidez…
Ese hombre soy yo veintinueve años atrás
Ahora yo lo poseo
Él llegó de otro mundo
Pero ha formado parte de mí
Como un milagro
Completamente inexplicable
Período
Aparezco en la tierra de los sueños
La tierra comienza a achicarse
Camino hacia atrás y hacia adelante
Y me pongo más ansiosa
Se vuelve la más pequeña de las áreas
Cuando el sueño se reduce hasta un punto
Tan pequeño como un período
Yo también desaparezco
Ma Fei (Fushun, Liaoning, 1971) comenzó a publicar sus poemas a fines de los años 80. Se graduó en la Universidad de Shangxi y trabaja como editor en la Editorial Popular de Qinghai. Se le considera uno de los autores más importantes de la época pos-maoísta, que ha incorporado a la poesía china nuevas técnicas, y le ha dado un lugar a lo vernáculo en oposición a la refinada escritura de la Poesía Oscura. En sus textos suele abundar la ironía, la irreverencia hacia la moral oficial, y una crítica hacia la mentalidad comercial desarrollada en algunos sectores de la China contemporánea.
Uno
Uno que acostumbró a llegar de primero al trabajo
Uno que acostumbró trapear el piso del pasillo
Uno que acostumbró trapear cada fragmento del pasillo
De ocho a nueve de la mañana
Uno que trabajo junto a nosotros
Uno que no fue promovido a jefe de sección
Hasta el año anterior a su retiro
La única cosa que dejó es mi espíritu es
Que él trapeó el piso toda su vida
Y el piso estuvo cada vez más sucio mientras él lo trapeó más a menudo.
Volar
Haz como que puedes
Incluso hacer una jaula más grande
Y si esta es mayor que la tierra
Volaré como antes
Incluso si no pudiera romperla
Volaré llevándola conmigo
Cerdos
Debe ser muy difícil soportar
una vida tan callada
para criaturas no más abyectas
que los cerdos
Hora tras hora
confinados en un chiquero
los cerdos se convierten en comida,
meados y cagados
noche y día
cada movimiento rutinizado hasta la perfección
No soy uno de ellos
completamente inaccesible
a su mentalidad
Algún día junto al carnicero
oigo los gritos de júbilo
una borrada nota de añoranza por una vida diferente
aunque sea amenazada
con un puntiagudo cuchillo alrededor del cuello
