Homenaje a la poeta y luchadora puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió

Como parte del programa dedicadado al Día Mundial de la Poesía se develó ayer una tarja a Lola Rodríguez de Tió en la actual escuela de niños autistas Cheché Alfonso, situada en la calle 4 esquina 5ta, del Vedado, donde residiera la poeta y patriota cubano-puertorriqueña.
Llamada "Hija de las Islas" por el poeta nicaragüense Rubén Darío, Lola Rodríguez de Tió (Puerto Rico, 14 de septiembre de 1843 - Cuba, 10 de noviembre de 1924) animó desde su residencia la tertulia literaria El alero cubano, frecuentada por lo más selecto del ámbito literario cubano de inicios del siglo XX, precisa la tarja.
Militante independentista e iniciadora de la lucha por los derechos de la mujer en nuestro continente, Rodríguez de Tió es autora de la letra del Himno Nacional de Puerto Rico, La Borriqueña, así como de los poemarios Mis cantares (1876), Claro y nieblas (1885) y Mi libro de Cuba (1893).
Del último libro es su poema "A Cuba" que recoge la famosa cuarteta: Cuba y Puerto Rico son / De un pájaro las dos alas, / Reciben flores y balas / Sobre el mismo corazón.
Durante la develación de la tarja por la Asociación de Escritores de la UNEAC, intervino el grupo de teatro Buscón quien escenificó el poema “Credo”, del autor venezolano Aquiles Nazoa, y el Dúo Darias interpretó varias canciones de su repertorio.
Las poetas Ketty Blanco, Elizabeth Reinosa y Jessica Pérez, leyeron poemas de José Martí y de Lola Rodríguez de Tió frente al auditorio integrado por niños y niñas autistas de la escuela Cheché Alfonso, profesores, auxiliares y directivos del centro educativo.
En la cita, presidida por el poeta Alex Pausides, titular de la Asociación de Escritores de la UNEAC, el multipremiado poeta y narrador Alberto Marrero aseveró que develar la tarja de Rodríguez de Tió en el Día Mundial de la Poesía representaba un acto de justicia poética y política.
El también presidente de la Sección de Poesía subrayó que “uno de los más grandes gestos poéticos a la Nación lo estaban celebrando cada día los educadores de la escuela Cheché Alfonso, quienes con su esfuerzo diario aumentan la alegría y el saber de los educandos”.
