Hasta un próximo febrero
Durante los tres meses y medio (del 1 de febrero al 13 de mayo) que duró la 27 Feria del Libro 2018 en Cuba, dedicada al Dr. Eusebio Leal Spengler y a China como país invitado de honor, se vendieron 1 292 744 ejemplares, o sea, 123 589 más que en el similar festejo de 2017.
Lo anterior se conoció en la sesión de clausura nacional del encuentro, efectuada en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo, y que representó también el cierre de la fiesta en Santiago de Cuba, luego de cinco días de celebraciones.
El primer segmento de la venidera Feria Internacional del Libro será del 7 al 17 de febrero de 2019 como es habitual en La Habana, y el autor homenajeado será el Premio Nacional de Literatura, Eduardo Heras León, “maestro de generaciones de escritores de excepcional pedagogía, combatiente de Girón, cubano de pura cepa, narrador incansable".
El país invitado es “nación entrañablemente amiga, con una rica cultura y donde el internacionalismo cubano puso en alto sus banderas de hermandad solidaria: la República Argelina Democrática y Popular”.
Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, hizo un recuento del evento literario en todo el territorio cubano. Explicó, que la Feria fue visitada por 2 147 305 personas de todas las edades, es decir: 30 000 más que en 2017, y se refirió a un aspecto que pudiera parecer negativo pero deseable para los propósitos estratégicos: es el hecho de que a pesar de haber vendido más libros se ingresaron 733 326 pesos menos, como resultado de un gran esfuerzo en la economía editorial, que permitió rebajar los precios en las ventas de ejemplares al público en La Cabaña y en la mayoría de las provincias.
Programas bien concebidos y conocidos a tiempo, mayor cantidad de novedades, atención especial al movimiento autoral y su participación activa en la preparación y desarrollo de cada hecho cultural, ampliando los espacios dedicados al programa de la lectura, fueron algunas de las principales características del evento. Comentó Rodríguez Cabrera que la calidad de la programación en La Cabaña y en las provincias enriqueció jornadas inolvidables dedicadas a la familia cubana, y especialmente a los niños y a los jóvenes.
En esa sesión final del evento, la Feria fue calificada como hija genuina de la Revolución y del pensamiento creador del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien la ideó, la desarrolló y la convirtió en una reunión de masas de profundo arraigo popular que esencialmente contribuye a elevar la cultura del pueblo, destinatario principal de este gigantesco esfuerzo que el país realiza en condiciones económicas difíciles y a pesar del bloqueo recrudecido del imperialismo yanqui.
“No cabe duda – añadió el directivo del ICL-- que escritores, editores, traductores y otros trabajadores del libro junto a la poligrafía nacional y todos los factores posibles, hicieron posible que el 1 de febrero quedara inaugurada esta edición de la Feria, con más de 600 novedades y más de 4 000 títulos, no solo de novedades sino también de los inventarios disponibles, junto a un significativo surtido de libros técnicos del MINSAP (Ministerio de Salud Pública), del MINED (Ministerio de Educación), el MES (Ministerio de Educación Superior) y el Inder que ya no tendrían otro uso”.
Apuntó que “la cultura llega a cada persona multifactorialmente pero quien lee con sistematicidad siempre tendrá una ventaja indiscutible para conocer nuestro universo y acercarse a los complejos procesos políticos, económicos y sociales que mueven al mundo de hoy. Diversos responsables en nuestra sociedad hoy tenemos el deber de unirnos, cada uno en su posición, para lograr que el programa de la lectura fructifique y se convierta en un objetivo primordial del Instituto Cubano del Libro, del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Educación, de la Biblioteca Nacional José Martí y el sistema de bibliotecas públicas del país junto a los medios de difusión masiva, los Joven Club de Computación y la familia. Los niños, adolescentes y jóvenes son el primer objetivo de este esfuerzo, conscientes de que un maestro que no lea y una familia disfuncional serán un serio obstáculo en esta batalla”.
Expuso que entre múltiples esfuerzos que de forma conjunta ya realiza el Grupo de Trabajo para el Programa Nacional de la Lectura y bajo la orientación del Ministerio de la Cultura, en junio se pondrá en marcha “El Libro del Mes”, o sea, un esfuerzo por visualizar obras literarias trasmisoras de valores a través de las bibliotecas públicas y escolares, las librerías, programas televisivos afines, La Mochila de los Joven Club de Computación, entre otros, todo para fomentar los hábitos de lectura en la población cubana, fundamentalmente en las edades más tempranas.
Se iniciará con Ismaelillo, de José Martí, publicado por Letras Cubanas con ilustraciones de nuestro Fariñas, en el mes de junio.
A la sección final de la 27 Feria del Libro en Cuba asistieron los miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) Lázaro Expósito Canto, primer secretario del PCC en la provincia y Beatriz Johnson Urrutia, vicepresidenta del Consejo de Estado y de Ministros y Presidenta aquí de la Asamblea Provincial del Poder Popular; además, Rubiel García González, presidente de la AHS; Lilian Mendoza Estrada, presidenta de la Brigada de Instructores de Arte José Martí; Orisel Chacón Rivas, directora provincial de Cultura; Reyna Gretchen Menéndez Rivas, directora del Centro Provincial del Libro y la Literatura; Rodulfo Vaillant, presidente de la UNEAC en Santiago de Cuba, y escritores, artistas, intelectuales, editores, Premios Nacionales...
Juan Rodríguez Cabrera concluyó: “Querido Fidel, hoy al cerrar la 27 edición del evento del libro que tú creaste para el bien del pueblo, concientes de que lo primero que habrá que salvar siempre será la cultura, te decimos que todos los que ante ti respondemos porque cada vez sea el evento que tú soñaste para hacer de cada cubano un mejor ser humano, batallaremos sin descanso por hacerlo posible”.
Tomado de Sierra Maestra
