Martí, más allá de grilletes
José Martí, el Apóstol de la independencia de Cuba, sufrió en carne propia innumerables afrentas. Padeció necesidades, sufrimientos, injurias de malos cubanos, traiciones, pero también victorias. Siguió, quizás sin percibirlo, la senda solo marcada para hombres extraordinarios.
Su admirable existencia, dedicada por entero a la lucha por sacudir de su patria el yugo colonial español, es otra vez el eje principal de un texto, que fue presentado en el espacio Sábado del Libro bajo el título José Martí, un cubano a prueba de grilletes, a cargo de la Casa Editorial Verde Olivo y firmado por la editora y redactora María Luisa García Moreno.
Recuerda el texto que el 4 de abril, fecha actualmente celebrada con júbilo por las más nuevas generaciones de cubanos, también está estrechamente relacionada al universo martiano, porque precisamente ese día de 1870 el Martí entonces adolescente fue condenado a presidio y trabajos forzados en las canteras de San Lázaro.
Pepe se convirtió en el preso número 113 de la primera brigada de blancos. Vil castigo para un casi niño que desde tierna edad se oponía a la opresión. El recuerdo de esa etapa quedó para la historia en una imagen del jovencito rapado, de triste mirada, atado a unos grilletes que dejaron huellas indelebles en sus piernas. ¡Cómo olvidar aquellos versos estremecedores!
Mírame, madre, y por tu amor no llores:
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas,
Tu mártir corazón llené de espinas,
Piensa que nacen entre espinas flores.
Ingresó a la cárcel con 16 años, pero se encontró con niños de entre 10 y 14 años en condiciones deplorables, tratados sin misericordia. En el otro extremo de la vida estaba un anciano centenario obligado a hacer esfuerzos sobrehumanos. Tal era la ignominia impuesta a los cubanos por la metrópoli.
Da nombre al volumen una frase del Generalísimo Máximo Gómez escrita en una carta dirigida al patriota Fernando Figueredo Socarrás en 1882. La cita precisa es esta: “¿Quién es Martí para atreverse a tanto? —haciendo referencia a los preparativos de la guerra— pensarán algunos y yo les digo: «un cubano a prueba de grilletes por ser cubano cuando apenas tenía bigotes».
Se trata de una inmersión en momentos cruciales de la vida del Apóstol y a la vez una invitación a la lectura, sobre todo para el público infanto-juvenil, de la mano de Pepe visto como un contemporáneo, en su dimensión más humana y humilde, signada por el más puro amor a Cuba.
