Fallece el célebre e intrépido escritor Philip Roth
Philip Roth, galardonado novelista e intrépido narrador de historias sobre sexo, muerte, integración y destino, desde la locura cómica de Portnoy’s complaint a lirismo elegíaco de Pastoral americana, murió el martes en la noche. Tenía 85 años.
Autor de más de 25 libros, Roth fue un feroz escritor satírico y un realista inflexible, confrontando a sus lectores con un estilo audaz y directo que despreciaba el falso sentimiento o la esperanza de una recompensa celestial.
Era un ateo que juró lealtad a la imaginación terrenal, ya fuese ideando funciones pornográficas para el hígado crudo o complaciendo fantasías románticas sobre Anna Frank. En La conjura contra América, publicada en 2004, situó a su propia familia bajo el reinado antisemita del presidente Charles Lindbergh, mientras que el Némesis, de 2010, sometió a su Nueva Jersey natal a una epidemia de polio.
Roth es uno de los grandes escritores que nunca ha recibido el Premio Nobel de Literatura. Sí obtuvo casi todos los demás galardones literarios, incluyendo el Premio Nacional del Libro y el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros, ambos en dos ocasiones, y el Pulitzer en 1998 por Pastoral americana. Logró su primer reconocimiento en la veintena e impresionó tanto a críticos como a colegas de profesión produciendo algunos de sus trabajos más aclamados cuando tenía 60 y 70 años, entre ellos La mancha humana y El teatro de Sabbath, una narración salvaje de lujuria y mortalidad que él consideró su mejor obra.
Se identificaba como un escritor estadounidense, no judío, pero para Roth, la experiencia estadounidense y la judía eran a menudo la misma. Mientras predecesores como Saul Bellow y Bernard Malamud escribieron sobre la dolorosa adaptación de los judíos a la vida de inmigrante, los personajes de Roth representaban a la siguiente generación. Su primer idioma era el inglés, que hablaba sin acento alguno y no realizaba rituales ni pertenecía a sinagoga alguna.
Pese al humor de sus trabajos -y al que según sus amigos tenía en su vida privada- las fotografías de sus libros solían resaltar el brillo tenso de sus ojos oscuros. En 2012, anunció que dejaba la escritura de ficción para dedicarse a ayudar a la biógrafa Blake Bailey a completar la historia de su vida. Para 2015, se había retirado por completo de la vida pública.
Tomado de Cubasí
