Jorge Oliver en Libro a la carta
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Conocido por ser el creador del capitán Plin, personaje animado diseñado para niños, Jorge Oliver dejó al descubierto facetas de su vida privada e intelectual al ser entrevistado por el periodista Fernando Rodríguez Sosa.
En la librería Fayad Jamís supimos que por los años 50 del pasado siglo, cuando era un niño, llenaba de caricaturas los espacios vacíos del margen de sus libretas y que desde ese entonces no dejó de dibujar, a pesar de que en su familia no había antecedentes de caricaturistas.
Pasó por la revista Verde Olivo, donde le publicaron su primer trabajo: una historieta acerca del servicio militar obligatorio. Después estuvo en Zunzún, en Juventud Rebelde –donde fue subdirector–, en el El Caimán Barbudo, terminando su periplo en el ICAIC. En todo este tiempo nunca abandonó al que considera el mejor público: el infantil. Quizás por eso no se imagina trabajando para adultos, y su gato, el capitán Plin, se le parece mucho: impredecible, independiente, poco domesticado, aunque –expresó– “es un buen tipo”. Este personaje surgido por encargo, de color verde para diferenciarlo de los millares de felinos, tiene una personalidad propia y fuerte".
La inspiración le viene en forma de ideas que traduce en dibujos. Es muy cuidadoso con la elección de la historia, por eso no ilustra ideas ajenas. Ha hecho solo una excepción con Chamaquile de Pimienta, libro que cuenta con muchos adeptos entre niños y adultos.
Este hombre que maneja las nuevas tecnologías como si fueran parte de su ADN, tiene como proyectos dos libros del capitán Plin, una serie de su archienemigo Rui la Peste, la serie de ortografía y el largometraje de la Isla del Coco; todo ello para niños, porque cuando una de estas personitas lo halaga no cabe dentro de la piel.
