Páginas inéditas con una fórmula secreta

Juanita Conejero tiene una fórmula para siempre sentirse joven. Su interlocutor, quien conoce muy bien el espacio Páginas inéditas, le puso un nombre: lozano entusiasmo. Con esa fórmula Fernando Rodríguez Sosa entrevistó a su invitada, y con el efecto que causa la misma esta le respondió.
Casi no pude fotografiarla de lo hiperactiva que estaba sobre la butaca. Así contó lo que para ella significa la poesía: "es corazón".
Entre otros halagos, se destacó que dedica mucho tiempo a otros, cosa que no le pesa. Hoy Juanita dice que está volviendo a renacer, porque se está consagrando a ella.
No le gusta escribir por encargo, pues como bien dijo, la poesía es toda pasión. Disfruta de esos momentos en los que se tiene que levantar en plena madrugada porque la musa toca a su puerta.
Décima, soneto, versos libres han pasado por su pluma; crítica reflexiva en el portal digital Cubarte, donde se recopilan sus textos para hacer un libro. Sin embargo, no se considera una escritora de novela por el tiempo que hay que dedicarle; de cuentos sí, pero no los ha publicado. El mundo en la cuna del olvido es el título de otro de sus proyectos más recientes, un poemario dedicado a Haití.
Escogió de su libro Vitral del ángel y otros poemas algunos textos para leer al público. Seis poemas sin títulos, “A Martí”, poema último del poemario que siempre la emociona y “A Fidel” que nunca lo había leído.
El grupo musical Los de Iris, de 15 años de fundado, amenizó la tarde tocando un popurrí de canciones tradicionales cubanas.
¿Quién es Juanita Conejero? Se podría responder con los ingredientes de la fórmula: una mujer que hace taichí, que se reúne con los amigos, preferiblemente jóvenes, no solo de edad, también de espíritu; con visión de futuro; que aborrece las quejas. Juanita es entonces: una soñadora cubana.
