Libros como puentes

Hace solo unos meses, Cuba celebró por vigésima séptima ocasión su cita literaria más importante, la Feria Internacional de Libro (FIL 2018), y esa fue la primera ocasión en que China se convirtió en país invitado de honor en un evento de este tipo en América Latina.
Poco tiempo después, es una delegación del país caribeño la que trae novedades hasta el otro lado del mundo, con motivo de la Feria Internacional del Libro de Beijing, celebrada del 22 hasta el 26 de agosto.
En ese contexto, el presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), Juan Rodríguez Cabrera, conversó en exclusiva con Granma acerca del programa de la Isla, los avances en varios convenios bilaterales firmados en La Habana y los retos en el acercamiento de ambas culturas.
¿Qué propósitos marcan la presencia de Cuba en este evento?
En primer lugar llegamos hasta China para agradecer su presencia en la XVII FIL de Cuba, espacio en el cual la nación asiática estuvo representada por más de 250 invitados, entre ellos personalidades del Ministerio de Cultura (desde abril llamado Ministerio de Cultura y Turismo), de la radio, la televisión y la prensa, así como por importantes autores, editores y casas editoriales que cumplieron un amplísimo programa en nuestro país. Todo ello estuvo complementado por otras actividades culturales, entre las que destacan las dos galas ofrecidas por importantes artistas chinos en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Gracias a esto, y al acompañamiento de los medios de prensa, fue posible un mayor acercamiento a la cultura de ese país milenario, y es por ello también que venimos a invitarlos a nuestra próxima Feria Internacional del Libro, que tendrá lugar del 7 al 17 de febrero del 2019.
Ahora, la representación de la Isla llega por segunda vez consecutiva a este evento en China con una muestra representativa de textos; cabe destacar que en los últimos 18 años se han publicado en nuestro país más de una treintena de libros sobre el gigante asiático, y su cultura, desarrollo y economía.
Estos números crecerán gracias a diez convenios de cooperación y coedición entre grupos editoriales de ambos países; en este momento, con nuestra presencia en Beijng hemos estado evaluando e intercambiando con nuestra contraparte cada detalle.
Se aprecia un avance sostenido, ejemplo de ello es que se han logrado adelantar varios títulos –previstos inicialmente para publicar en un plazo de 24 a 36 meses– que estarán listos para la Feria del 2019 en Cuba.
¿Cómo ha sido el recibimiento a los cubanos, luego de la pasada Feria, que tuvo precisamente a China como país invitado de honor?
China siempre ha tenido una distinción especial con Cuba. Además, este año estamos invitados también a cumplimentar un programa de dos días en Shanghai, gracias a la dirección del Partido y el gobierno de la provincia, lo que nos permitirá intercambiar con los principales sectores de la cultura y conocer además sobre su desarrollo económico y social.
Allí tendremos un encuentro con Zhou Huilin, viceministro de la Administración Estatal de Prensa, Publicaciones, Radio, Cine y Televisión, y quien encabezó la delegación de China en la pasada FIL. Esto ayudará a que la colaboración que hemos sostenido con editoriales de Beijing y de otras partes de la nación también llegue a dicha provincia y nos ayude a estrechar lazos de cooperación en el sector literario.
¿Cuáles considera que son los mayores retos para lograr un acercamiento más amplio de ambas culturas?
Los pasos que se están dando impulsan el objetivo de profundizar en los lazos culturales de ambos países. Creo que el esfuerzo que se hizo durante nuestra pasada Feria del Libro dejó una amplísima huella en el pueblo cubano, y esto se pretende fortalecer en la cita del 2019, aun cuando China no sea el país invitado de honor.
Considero que para superar los retos debemos fortalecer los convenios firmados, abarcar nuevos campos de colaboración e incrementar el número de libros editados sobre China, así como los textos de autores cubanos y extranjeros publicados por casas editoriales del gigante asiático, entre los que ya se encuentran títulos como Cien horas con Fidel, de Ignacio Ramonet, o El equipaje amarillo y El juicio del Moncada, ambos de Marta Rojas.
El reto mayor es vencer las distancias, lo cual es posible gracias a nuestra amistad y espíritu de colaboración que hoy se respira, no solo desde la cultura, sino desde las relaciones diplomáticas, que en el 2020 cumplirán sus primeros 60 años.
Cuba se prepara para que en años posteriores se le dedique una Feria del Libro en Beijing, un tema que se analiza desde ambas partes en aras de elegir el momento indicado.
Tomado de Granma
