El levantamiento en la ciudad de Cienfuegos
Un libro muy interesante no solamente por lo que narra, sino por la cantidad de valiosos datos que contiene es El levantamiento popular del 5 de septiembre de 1957 en la ciudad de Cienfuegos, de Orlando F. García Martínez y Andrés D. García Suárez, publicado en 2017, en la colección Ideas, de la Editorial Mecenas, de Cienfuegos, el cual estuvo al cuidado de su edición por Melba Otero del Sol.
Al inicio del libro se ofrece una amplia panorámica de la situación imperante en el país a partir del golpe militar perpetrado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, el cual movilizó inmediatamente a toda la gente con decencia de Cienfuegos y los municipios que bordean la Bahía de Jagua, e hizo posible que militantes de agrupaciones políticas contrarias se unieran contra ese acto anticonstitucional y comenzaran a organizarse.
Así las cosas, pocos meses después, a un año del golpe de Estado batistiano, Fidel Castro y sus compañeros —casi todos procedentes de la Juventud Ortodoxa— con mucho sigilo prepararon la insurrección armada, al atacar el 26 de julio de 1953 los cuarteles de Santiago de Cuba y de Bayamo. Este hecho tuvo gran repercusión en todo el país y a los revolucionarios cienfuegueros les quedó claro que el plan estructurado por Fidel en La historia me absolverá era la única vía para lograr el derrocamiento de la dictadura.
En las páginas del libro los autores hacen un recorrido en el que describen pormenorizadamente la reacción que tuvo lugar en Cienfuegos y sus alrededores ante los sucesos del 26 de julio; cómo comienzan a organizarse los revolucionarios cienfuegueros; cuáles fueron sus principales líderes; las protestas y manifestaciones populares contra las elecciones convocadas por Batista para 1954; el apoyo para lograr la amnistía de Fidel y sus compañeros en 1955; la fundación del Movimiento 26 de julio en Cienfuegos y sus municipios —ya había sido creado en La Habana a principios de junio de 1955—; la incorporación de los marinos del Distrito Naval del Sur de la Marina de Guerra, en Cayo Loco; y las acciones llevadas a cabo por los miembros del Movimiento y por las masas populares que llevaron al levantamiento del 5 de septiembre de 1957.
Es de destacar la labor investigativa realizada por los autores para poder brindar en el libro los numerosos y valiosos testimonios de muchos de los combatientes y participantes de la sublevación de Cienfuegos. De igual modo, es encomiable que hayan ofrecido los nombres de los marinos que participaron en la sublevación; de los militantes del Movimiento 26 de julio y otros ciudadanos detenidos y acusados; las biografías de los mártires del 5 de septiembre —no solo de Cienfuegos, sino también de La Habana y Santa Clara—; así como las condenas que les fueron impuestas.
Creo que es la primera vez que en un libro se ofrece una visión tan analítica y detallada del glorioso levantamiento de la ciudad de Cienfuegos el 5 de septiembre de 1957, por lo cual pienso que es de obligada lectura para todos. Gracias, Orlandito, y gracias, Andrés García, por este libro que resultaba tan necesario para honrar a esa ciudad de Cienfuegos, a la cual considero también mi ciudad.
