Danza y poesía una unidad indivisible
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A la memoria del Dr. José O. Suárez Tajonera, padre de la Estética en Cuba.
Danza y poesía. Para una poética del movimiento, de la doctora Ivette Fuentes de la Paz, Premio UNEAC de Ensayo Enrique José Varona 2018, es el título del libro publicado por Ediciones Vivarium, y presentado por la autora en el Centro de Documentación del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso (AA), como parte de las actividades colaterales incluidas en el programa del XXVI Festival Internacional de Ballet de La Habana AA.
La también miembro activo del Consejo Internacional de la Danza (CID-UNESCO), comenzó su disertación con un aforismo martiano: «La vida es música, poesía, danza, luz y color». Este libro pretende demostrar —desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia— la veracidad de esa percepción cosmogónica sustentada por el Apóstol, ya que los lectores podrán descubrir —con meridiana claridad conceptual y estilística— cómo los poetas han desempeñado una función clave en el desarrollo de la danza, y concretamente, en el desarrollo del ballet; cuatro disciplinas que, al fusionarse, configuran una unidad indivisible, al igual que la unidad cuerpo-mente-alma, proclamada por la ciencia sicológica.
Para ello, se muestran —en una primera parte del texto— los nexos entre la Danza y la Poesía, con apoyo en sólidos argumentos teórico-conceptuales (Capítulos I-II), para luego proyectar tales disquisiciones en algunos vates que reflejan lo estético-danzario en su creación poética (capítulos III-IV-V).
Los puntos de vista defendidos en ese volumen constituyen expresión legítima de que, en toda obra poética, es posible percibir el ritmo y la armonía, devenidos musicalidad.
La ensayista, crítica y narradora habanera —influida por los criterios de don José Ortega y Gasset (1883-1955)— percibe el arte escénico como punto de encuentro donde confluyen la pintura, la música y la poesía.
Los críticos de arte estamos completamente de acuerdo en que existe una estrecha relación entre poesía y danza y ese vínculo tiene su génesis desde los albores mismos de la humanidad, porque la poesía y la danza nacen y crecen en el componente espiritual del inconsciente freudiano, y además, acarician no solo la mente y el alma del homo sapiens, sino también sensibilizan a quienes amamos, con todas las fuerzas de nuestro ser, el arte de las puntas y ese género literario cultivado por el poeta mayor de la patria grande latinoamericana.
De acuerdo con un aforismo oriental: «Un libro es un cerebro que piensa, y un corazón que siente». A eso, precisamente, nos convoca la doctora Ivette Fuentes de la Paz: a pensar y sentir, simultáneamente, la danza y la poesía, las dos alas del colibrí martiano.
Danza y poesía. Para una poética del movimiento es —sin duda— una obra de referencia para la cultura general y de obligada lectura para profesionales vinculados a las disciplinas artístico-literarias.
