La literatura que embriaga a los adolescentes

¿Escriben nuestros niños? Las causas de esta interrogante son varias, pues raras veces se ven niños y adolescentes atrapados por un libro, sobre todo impreso, ¡y sí que se han editado buenos ejemplares literarios!
Debido a la dinámica cotidiana de la familia cubana el aporte motivacional desde el hogar pasa a un plano inexistente. Por otra parte, el circuito escolar, donde nuestros menores están la mayor parte del tiempo y pueden indagar sobre experiencias, gustos y posibilidades literarias a partir de las relaciones entre coetáneos, se cierra por las dificultades que hay en los centros escolares para desarrollar el placer literario en un espacio de biblioteca.
Sin embargo, hay quienes sueñan y en grande. La escasez de recursos, la falta de un espacio para reunirse o sencillamente el tiempo limitado no son obstáculos para dejar volar la imaginación y aprender a despojar las habilidades de lectura y escritura en los más colmados de inocencia humana.
Y es eso lo que sucede desde el año 2004 en el Taller de Literatura Infantil “Zunzún de las letras”, perteneciente a la Casa de Escritores de 10 de Octubre, que está adscripta a la Casa de Cultura de dicho municipio.
Con frecuencia semanal, la profesora Dalia González Castañeda se encarga de atrapar a niños y adolescentes que estudian en escuelas primarias y secundarias de la zona. Por lo general, quienes se interesan por asistir al Taller son niños que ya tienen un hábito de lectura y que se sienten atraídos por la literatura en cualquiera de sus géneros. Ella nos expresó:
No importa cuánto conozcan de literatura ni cuántos ejemplares hayan leído ni qué género es el favorito. Tampoco es requisito tener una edad determinada, sencillamente “Zunzún de las letras” trabaja para enamorar a los niños y adolescentes que quieran desarrollar su imaginación literaria. Y lo hemos logrado.
Durante catorce años este espacio ha visto nacer y crecer desde el punto de vista literario a muchos participantes, explicó Dalia, algunos ya ostentan premiaciones otorgadas por diferentes instituciones culturales reconocidas. En las clases se les enseñan las diferentes técnicas para escribir buena literatura y se intenta que pongan su mayor empeño a partir de amar lo que escriben. Luego se les da la oportunidad de para que participen con sus obras en concursos que son altamente competitivos por la calidad de los trabajos que se presentan.
A la entrevista con Liz Blanco Hernández, alumna de este espacio, quien ya es una adolescente y ostenta en su joven currículo publicaciones de poemas y cuentos de su autoría, además de varios premios literarios en Cuba y fuera de frontera, comentó que siempre le ha gustado leer y escribir, “pero sin duda el taller me ha ayudado a desarrollar la técnica para una buena narrativa y poesía. Nosotros tenemos las ideas (que pensamos que son muy buenas porque nadie nos cierra el camino diciéndonos que no lo son) pero, al menos en mi caso, no se trata de escribir por escribir, sino escribir para soltar mi imaginación, tejerla y que los demás la comprendan”.
Con sus catorce años recién cumplidos y todo un futuro profesional aún sin definir, Liz ha ganado ya el Concurso de la Uneac, 2013; Concurso de Literatura Infantil del Taller Literario Silvestre de Balboa de la Asociación canaria de Cuba, 2013; Concurso Las Islas Canarias, convocado por la biblioteca Benito Cabrera de la Sociedad canaria de Cuba, 2014; Primer Certamen Internacional de poesía “Rafael Orta Amparo” en Santa Cruz de Tenerife, España, en el que participó en la categoría de 8-11 años. Además del Concurso Nacional “Para un Amigo Sincero”, convocado por el Memorial José Martí en enero de 2016 y “El Martí que conocemos” convocado por el rotativo Granma. Estos últimos ya le resultan familiares pues siempre trata de participar con alguna obra.
No faltó la pregunta ¿pretendes ser escritora? Y su respuesta fue muy directa: “Aún no tengo definida una profesión porque es muy pronto. Veremos en el Preuniversitario qué sucede; pero lo que sí es seguro que mientras tenga ideas e historias por contar estaré hilando una tela dorada”.1
1 “La tela dorada” es el título del cuento de su autoría premiado y publicado en enero de 2018 por el concurso del periódico Granma.
