Apariencias |
  en  
Hoy es martes, 3 de diciembre de 2019; 3:00 AM | Actualizado: 02 de diciembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Un escritor en constante cambio

Clara Lecuona, 11 de abril de 2019

De Jean Portante habría mucho que decir, desde su exquisita escritura hasta su peculiar referente a la ballena como símbolo metáforico. Un avistamiento a la poesía de este escritor se hace necesario, sobre todo desde la perspectiva del cambio y el conocimiento.

Estimado Jean me gustaría conocer cuáles fueron tus inicios y cómo han influido en tu obra literaria.

Empecé a escribir en 1983, tenía entonces 33 años. No soy un escritor precoz. Antes fui profesor de literatura y lengua francesa, y militante político. Yo tenía 18 años cuando estalló el mayo 68. Y me fui a estudiar a Francia. El horizonte de cambios sociales fue entonces mi lucha durante más de un decenio. Un día, sin saber por qué –eso fue en junio del 83– abrí un cuaderno y me puse a escribir un poema en francés, que no es mi lengua materna. No lo cerré hasta que no estuvo lleno. Decidí entonces dejar todo y consagrarme a la escritura. Esto tuvo como consecuencia que decidí también irme de Luxemburgo, donde nací, para ir a vivir a París, donde todavía resido. Fue una ruptura brutal. Tenía una vida, digamos, bastante confortable, con buen sueldo, funcionario del estado, etc. Lo dejé todo para encontrarme con la incertidumbre. Vivía entonces de pequeños trabajos para ganarme algo para comer. Pero al mismo tiempo me encontré con otros poetas, con artistas, con músicos. Fue una vida bohemia al inicio. Pero en el centro de ella estaba la escritura. Todo el resto era para poder escribir. Y así es todavía hoy.

¿En qué consideras que ha variado tu poesía en el devenir del tiempo y a qué autores tienes como referentes?

Empecé a escribir a partir de lo que conocía mejor, el siglo XIX francés: Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé sobre todo. De cierto modo visité, como los pintores el museo, para ver cómo se fabricaban los versos. Fue un aprendizaje artesanal. El verso, la rima, el soneto, la metáfora, etc. De allí salió un primer libro, Fuego y fango, malo, aunque fue publicado en París. Poesía clásica, formalmente hablando. Pero cuando en París me encontré con lo que se hacía en aquel momento, es decir los 80, mi verso cambió, porque descubrí la poesía americana, la de los beat, Ginsberg, Olson también, William Carlos Williams y la de Paul Celan. Y al mismo tiempo las neovanguardias italianas, los Novissimi, Sanguineti sobre todo, lo que se combinó con los pensamientos de gente como Barthes, Foucault, Derrida u otros. En aquel entonces mi ambición era escribir poesía en lengua francesa. Una poesía que había digerido todo los nuevos aportes. Pero pronto sentí que había otra cosa, que adentro hablaba el origen, Italia, con su lengua, y que no sabía dar respuesta a tal llamado interior. Para responder necesitaba alejarme un poco más. Es en aquel entonces, en 1987, que decidí viajar a Cuba.

Estás muy vinculado a Cuba, a nuestra cultura y, sobre todo, a nuestra literatura. Viviste en nuestro país y trabajaste como lector y traductor para la Editorial José Martí. ¿Influyó esta etapa en tu obra literaria? ¿Cómo?

Al inicio, en Cuba no encontré respuesta a mi llamado de adentro. Me encontré con la poesía de la Isla, la de antes (Guillén, Lezama Lima y el grupo Orígenes) y la del momento (Eliseo Diego, Fayad Jamís, Wichi Nogueras -que había muerto dos años antes-, sin olvidar al resto de la generación del 50, Antón Arrufat, César López) y la de las nuevas voces, pienso en Reina María Rodríguez, Marilyn Bobes y otros, había muchos. Me impresionó la poesía de Ángel Escobar. Bueno no recuerdo a todos. Pero lo que allí leía no daba respuesta a lo que yo buscaba. Era buena poesía, pero yo buscaba otra cosa. La respuesta vino de otro poeta, latinoamericano, que en aquel entonces vino a hacer una lectura a Cuba donde se había publicado su libro Violín y otras cuestiones, hablo del poeta argentino Juan Gelman. Lo que su poesía me dijo era que cada poeta tiene que encontrar no solo sus temas -eso es lo normal para cada creador- pero sobre todo su lengua. Que el trabajo del poeta es fabricar lengua. Que yo, hasta allí, escribía en una lengua hallada, el francés, que no era mía, que tenía que reflexionar para ver cómo fabricar mi propia lengua. Es a partir de allí que empecé a construir lo que he llamado mi “lengua ballena”. Caminando por el Malecón y mirando el mar, vino a mi memoria un recuerdo de infancia. Una ballena que visitó Luxemburgo. Y poco a poco se construyó en mí una metáfora. La ballena, los científicos lo dicen, vivió primero en la tierra, antes de migrar al mar, es un mamífero. Tuvo entonces que transformarse para poder vivir en el agua. Pero se quedó con su pulmón. Y yo me pregunté por qué. Me dije entonces que ella quería quedarse con un recuerdo de su vida anterior, para no cortar con ella. O dicho de otro modo, ella quiso que adentro respirara su antes. Y haciendo eso se transformó, al parecer, en un ser que no es más un animal de la tierra firme sin ser aún un animal del mundo acuático. Yo, cuando escribía, sentía que había dentro de mí, como en la ballena, una existencia anterior. Mi vida en Italia, antes de llegar a Luxemburgo, con su lengua italiana. Y me dije, ese es mi pulmón, eso es lo que debe respirar dentro de mi escritura. La lengua francesa, como el cuerpo de la ballena, es solo lo que se ve, dentro está la memoria de la vida anterior. El pulmón. Mi lengua de escritura a partir de allí es el francés adentro del cual respira el italiano. Durante los tres años de mi estancia en Cuba, forjé esa lengua nueva, y al regreso estaba listo para escribir mis libros de poesía y de narrativa. Lo que hasta allí había escrito era, digamos, el taller de preparación de la escritura por venir.

¿Qué temas te apasionan y consideras motivadores en tu obra poética?

El tema central viene de la ballena. Es el territorio amplio que se abre entre un “ya no” y el “aún no”. De un lado está el origen, del otro el punto de llegada. La escritura cubre lo que va de uno a otro. El vaivén, el viaje, la migración. El espacio fértil entre el sur y el norte, la vida y la muerte, el amor y el odio, la memoria y el olvido, lo abierto y lo cerrado, la guerra y la paz, etc. Lo que llamo también “elaborramiento” (“effaçonner” en francés, la traducción del término la debo al poeta argentino Daniel Samoilovich) con dos ´r´. Es un elaborar y un borrar al mismo tiempo. Hacer una escritura que con sus metáforas, su ritmo, borra la lengua francesa y hace surgir el pulmón. Como la ballena, que antes era un enorme perro, borró sus patas para que surjan sus aletas. Treinta años de escritura tratan de construir esa lengua “elaborrada”. Es por eso que le di a mi antología que salió en Cuba, el titulo de El trabajo del pulmón. Luego vino el terremoto. Y todo el elaborramiento se derrumbó con él. Hablo del terremoto de L’Aquila en Italia, tierra de los míos, en la que viví parte de mi infancia. El terremoto tuvo lugar en el 2009. Pero entró solo a partir del 2013, con mi libro Después del temblor, como tema y escritura. De repente el pulmón queda quebrado. Y es el tema de la sombra que se impone. Y hay que volver a empezar a construir lengua, lengua nueva. En eso estoy hoy. Para eso tuve que hacer de nuevo un largo desvió. Pasar de un lado por el sendero de la muerte, con mi libro Concepciones, cuya traducción acaba de salir en México y por el laberinto del cosmos, con mi libro La tristeza cósmica, cuya traducción aparecerá en Colombia en septiembre.

Incursionas en varios géneros literarios como ensayo, poesía, teatro y novela, ¿con cuál de estos géneros literarios te sientes más cómodo, y por qué?

Empecé con la poesía, pero ya estando en Cuba la novela se me impuso. El teatro es más tardío. El ensayo también. Ahora bien, no veo, al momento de escribir, ninguna diferencia para mí entre ellos. Los hago paralelamente. Es la misma escritura. Los poemas condensan las novelas. Mi teatro está escrito en versos. Voy de uno a otro sin cambiar de acera. Y los temas, como los describí en la respuesta anterior, son idénticos. Mi primera novela larga se llama Mrs Haroy o La memoria de la ballena. Le responde una novela del año 2016 que tiene como titulo La arquitectura de los tiempos inestables. La primera tiene que ver con los inicios de la lengua ballena. La última, con la inestabilidad después del terremoto. 

¿Cómo ves la calidad de la poesía contemporánea, en sentido general?

Pienso que son tiempos de búsqueda. Digamos que el verso está en crisis. Que formalmente dio todo lo que pudo dar. Después del verso clásico vino, en el siglo XX, el verso libre y este no tiene alternativa. Además, en el estanque social y político generalizado, no ha surgido, en los últimos treinta años, ninguna vanguardia, ni política, ni cultural. Son tiempos de ballena. El pasado ya se fue, el futuro no ha llegado aún. Eso no significa que no puede haber buena poesía. Veo en muchos países voces interesantes. Acabo de publicar en México una antología de la poesía alemana de hoy, y todos  los poetas que la integran son buenos. Acabo también de traducir al italiano Valerio Magrelli, al español Luis García Montero, al cubano Víctor Rodríguez Nuñez. He hecho una antología de la poesía mexicana que se publicó en París. La poesía es buena, pero no tiene innovación. Está estancada. Como todo el resto.

¿Cuáles son los últimos proyectos literarios de Jean Portante? ¿Alguno incluye a Cuba?

Acabo de terminar una obra de teatro sobre las fronteras. Se llama Fronterizo. Será montada en el Teatro Nacional de Luxemburgo en la temporada 2019/20 y saldrá el libro en noviembre 2019. Estoy terminando una novela que es el tercer tomo de una trilogía (Después de Mrs Haroy…  y La arquitectura…) Además van a salir varios libros míos en traducción en el 2019-2020. En España y Portugal se está traduciendo la novela Mrs Haroy…, en México La arquitectura… Más pronto van a salir, en Honduras, mi libro Después del temblor; en España, La reinvención de la sombra; en Bolivia, El trabajo de la sombra; en setiembre, en Colombia, La tristeza cósmica / Concepciones. En octubre, en Polonia, Después del temblor; en otoño, en Argentina, Los cuatro temblores del jardín. Y ese mismo libro, si todo va bien, en Cuba.

¿Cómo te defines como ser humano?  

Soy un ser que vive para escribir. No sé si es a esto que llaman ser humano. Me veo también como ciudadano del mundo. Odio las fronteras, a quienes las cierran, a los que construyen muros, a los que amontonan riqueza y crean pobreza, a los que pisotean la palabra hasta que esté vacía. Y tengo miedo de que poco a poco, si es que somos humanos, nos vayamos deshumanizando. 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2