Callejas, una editorial cubana que regala libros

En la patrimonial ciudad de Trinidad, en el centro cubano, se abre camino Callejas, un sui generis proyecto cultural que edita y manufactura libros para regalar. Fundada en julio de 2015, la iniciativa surgió para crear un fondo literario de acceso gratuito, además de representar una alternativa novedosa para publicar a autores del territorio.
Con un espíritu de intercambio entre proyecto, arte y comunidad, Callejas está compuesto por Adriana Rivero, diseñadora e ilustradora; José Brito, director artístico; Andrés Castellanos, fotógrafo y realizador audiovisual; y Darién Peña, editor. En este periodo, han publicado cerca de una decena de títulos con 200 ejemplares cada uno, incluidos la revista Al pecho, destinada a espacios, festivales y acciones culturales.
A la par, Callejas maneja colecciones como Sueltos, —poemas o frases impresos en un formato más ligero como marcadores y adornos—, y Estampas, para promocionar poemas cortos o fragmentos líricos con un diseño digital atractivo para socializar en redes sociales. En este sentido, cada libro que producen tiene su homólogo en formato PDF. “Cada portada, contraportada e ilustración es pintada, decorada, dibujada a mano”, insistió Rivero.
Para la confección manual emplean diversas técnicas, entre ellas lomos tejidos a crochet, papel tratado a tintas, diferentes tipos de telas, que otorgan encanto visual a cada ejemplar. “Todo el trabajo de manufactura es confeccionado por integrantes del proyecto, no comprado a terceras personas”, recalcó Brito.
Otra de las peculiaridades de Callejas es el carácter de espectáculo que otorgan a cada presentación de sus libros. “Tratamos de evitar a toda costa el típico lanzamiento con una persona que hable sobre el autor y el contenido a un público que ya de antemano está interesado por la obra”, argumentó Brito.
El director artístico reveló que se entremezclan teatro, música, danza y se presentan los materiales en forma de instalación o curados como obras plásticas. "En cada espectáculo potenciamos la interacción entre el público y las obras en forma de experimento social",continuó.
“El proyecto, como con vida propia, nos ha ido regalando oportunidades para ensanchar sus límites. Sobran las ideas y falta el tiempo para llevar a cabo todo lo que se nos abre”, concluyó.
Tomado de IPS
