Pedro Juan Gutiérrez
Pedro Juan Gutiérrez es junto a Leonardo Padura el narrador cubano más conocido internacionalmente. Sin embargo, su abundante obra poética es poco conocida y solo parece interesar a los editores de la Isla.
La colección Sur de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba acaba de publicarle un interesantísimo libro de poemas bajo el título Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad.
En él Gutiérrez abandona su peculiar estilo descarnado y nos propone una búsqueda casi mística de la serenidad, como quien regresa de todos los caminos y se refugia en sí mismo en busca de una añorada reconciliación con la vida.
Según su prologuista, Rafael Acosta de Arriba, “se trata más bien de un ejercicio de nostalgia, soledad y angustia –todo a un tiempo-irreprimible. Paedro Juan describe esos estados de ánimo, tan frecuentes en los hombres de su edad, desde la poesía”.
Resulta curioso que quienes admiran al autor de Trilogía sucia de La Habana hayan reparado tan poco en una obra poética que, como dice Acosta de Arriba, va dejando un sedimento de calidad y densidad poética aunque no coincido con él, en que la crítica haya comenzado a detener su mirada sobre la misma.
En mi opinión sucede todo lo contrario. El Pedro Juan narrador opaca en virtud de leyes ciegas del mercado al delicado poeta que se nos muestra en este volumen, tan diferente de otros como Lulu, la perdida, donde pueden encontrarse muchos puntos de contacto con la labor prosística de Gutiérrez.
Poemas en prosa con un alto nivel de sugerencia, están contenidos en este libro excepcional. Fueron escritos de un tirón entre noviembre de 2011 y marzo de 2012, en lo que el autor ha llamado “un exabrupto de la memoria”.
En Arrastrando hojas secas… puede notarse una fuerte presencia de la cultura oriental y un minimalismo, este sí, característico del lenguaje de un autor que está muy lejos del derroche barroco y cuya principal divisa ha sido la precisión.
No es La Habana el escenario de estas reflexiones. La universalidad de los textos permitirá al lector un acercamiento que desborda la geografía y lo lleva al encuentro de realidades mucho más intemporales.
Citando nuevamente al avizado prologuista podemos decir que “se trata de una poesía independiente de su discurso narrativo. Textos que sobrepasan cualquier alienación con su manera de narrar aunque se miran en ella”.
Sirva el cuaderno, como los muchos otros de poemas que Pedro Juan Gutiérrez ha publicado en Cuba, para comprobar que este autor no puede limitarse a su fascinante mundo narrativo sino que también debe ser tomado en cuenta cuando de hablar de poesía se trate.