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El sombrío rostro de la violencia hacia la mujer 

Marilyn Bobes, 18 de abril de 2017

Presentada en la pasada Feria Internacional del Libro 2017, la antología Sombras nada más de Laidi Fernández de Juan es la primera muestra en la que 36 narradoras cubanas de toda la Isla y aun fuera de ella se pronuncian contra el flagelo de la violencia ejercida individual y socialmente hacia la mujer.   

El volumen, publicado por Ediciones Unión, no puede ser pasado por alto dada la gravedad de los hechos que en distintos estilos e incluso con niveles disparejos en la calidad constituyen un material de referencia y denuncia en tiempos en los que en todo el país se desarrolla una amplia campaña y se incita a las mujeres a romper el silencio alrededor de este espinoso tema. 

En el prólogo duro y excelente de la feminista y académica Zayda Capote se expresa que “en nuestro país el tema de la violencia contra la mujer es aún tabú y pensarlo como un tema de discusión pública parece una utopía demasiado irreal.       

Es por ello que estas narradoras merecen ser leídas bajo la óptica de la denuncia pero también desde el punto de vista de su subjetividad en aras de poner de manifiesto la inconformidad con lo que todavía queda por hacer para combatir los gestos de discriminación todavía no muy aceptados como parte de este entramado que engloba muchas actitudes. No solo la agresión física sino también la sicológica mucho menos visible pero quizás mucho más frecuente.    

Según Capote cuando la prensa se refiere al tema “se ciñe, por un lado, al asunto del comportamiento personal….y por el otro, a las vías de denuncia y enfrentamiento ya existentes que han demostrado no ser idóneas en todos los casos”.     

De esta manera sobresalen, entre otros cuentos incluidos en el libro, el fragmento de novela de Wendy Guerra en "Todos se van", así como el original “Aceitunas con anchoas” de Jamila Medina o “Yo quiero amarte” de Legna Rodríguez, demostrativos de que el asunto es también preocupación en las nuevas generaciones de narradoras cubanas.   

En su nota de contracubierta la feminista y académica Helen Hernández Hormilla señala que “cada vida de mujer parece estar marcada por una agresividad que, ya sea explícita o encubierta en urdimbres simbólicas, el orden social de los géneros nos impone”.     

Agrega Hernández Hormilla que las 36 autoras de esta antología, celosamente preparada por Laidi Fernández de Juan, dejan en evidencia los costos terribles de la violencia de género en sus múltiples manifestaciones. Pero van más allá con el grito coral de una voz mucho tiempo silenciada, la femenina”.   

Y precisamente en el hecho de que sean mujeres las seleccionadas para abordar la violencia otorga a la selección una carga emocional a la que difícilmente el lector pueda mantenerse ajeno.     

Según la ya mencionada Zaida Capote “este libro pretende dar cuenta de esa multiplicidad de la violencia contra la mujer tal como la han percibido varias narradoras cubanas”.    

Estamos, asegura, ante una antología amplia, inclusiva, que busca llamar la atención sobre un tema de imprescindible actualidad en nuestras vidas.       

Laidi Fernández de Juan trabajó arduamente para conseguir este mosaico de situaciones y de voces y, además de su valor como denuncia o llamada de atención sobre un tema específico, este libro reune narradoras de poéticas y generaciones distintas.     

Coincido con Capote cuando afirma que “cada relato, cada fragmento de novela, justifica su inclusión aquí con la denuncia de la violencia contra la mujer; su realización, coherente con la capacidad de cada una de sus autoras, ofrece enfoques diversos, lenguajes distintos, pericias disímiles”.     

Saludemos pues la publicación de un libro que no solo será una oportunidad de reflexionar a través de la literatura sino una referencia importante para sicólogos y otros especialistas en la materia que deben agradecer a Fernández de Juan su exitosa y nada fácil tarea.

Editado por Heidy Bolaños