Apariencias |
  en  
Hoy es martes, 18 de diciembre de 2018; 9:52 AM | Actualizado: 18 de diciembre de 2018
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta columna: 181 | ver otros artículos en esta columna »
 
Página

Víctor Rodríguez Núñez: una disección poética del viaje

Marilyn Bobes, 12 de abril de 2018

La problemática del viajero y sus relaciones con el país de origen pudiera ser la temática del cuaderno Despegue que la Editorial Matanzas ha puesto a disposición de los lectores con la firma de Víctor Rodríguez Núñez.

Cubano de nacimiento y por convicción, Rodríguez Núñez reside en los Estados Unidos pero sus vínculos con la Isla son estrechos e indisolubles.

En sonetos reconstruidos por la necesidad expresiva, el autor ha querido dejar un testimonio tropológico de las incidencias de un viaje que ha dividido en salida, vuelo, escala, puerto y entrada, secciones en la que divide su desgarrada travesía, signada por un arsenal de imágenes sorprendentes y cuyo rango atrapan al lector más allá de las dificultades para decodificar la lectura que nos propone.

Según reza la nota de contracubierta firmada por José Ramón Ripio, Despegue es a la vez casa y viaje, estancia y merodeo, indagación y reconocimiento.

Y es cierto que Rodríguez Núñez realiza aquí una singular introspección que lo lleva a visionar, con ojos de lejanía, los lugares que más caros le son de Cuba, cuyos contrastes con la  tierra a la que llega le permiten una distancia difícil para los que permanecen o se adaptan completamente al sitio donde llegan.

En la sección llamada "puerto" el autor nos confiesa: “no crees en el sistema donde tienes hogar” y “nunca te dio un hogar el sistema en que crees”. Así se establece esa pulsión angustiosa en la que tiene lugar una escritura que bien pudiéramos llamar del desarraigo.

El viaje es circular: comienza en Cuba y acaba en este mismo país, aun cuando la sección "entrada", que es la última del cuaderno, refleja los cambios ocurridos en el lugar del que ha partido el poeta encontrando el amor después de su escala, un lugar donde descubre la injusticia y la ardua situación del inmigrante.

Víctor Rodríguez Núñez, mientras vivió en Cuba realizó dos antologías que dan testimonio de los hallazgos de la generación que empezó a publicar a partir de mediados de los setenta.

Pero puede decirse que su “éxito” internacional lo alcanzó fuera de Cuba, donde ha sido traducido a una decena de idiomas y alcanzado, entre otros muchos, el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe 2015, precisamente con este libro que hoy presenta al público cubano Ediciones Matanzas.

En la ya mencionada nota de contracubierta encuentro un punto de coincidencia con su redactor cuando expresa que “tanto en su formulación como en su cauce sonoro, el planteamiento poético obedece a una pulsión rompedora, no por afán de novedad sino por auténtica necesidad expresiva”.

A pesar de sus experimentos con el lenguaje, en Despegue late la emoción contenida de una persona que ama a su país a pesar de la distancia que lo separa de él.

Sin ser anecdótico, Rodríguez Núñez ofrece en él una suerte de testimonio íntimo sobre su devenir de los últimos años.

Agradezcamos a Ediciones Matanzas por acercarnos a un autor inseparable de una tradición que lo coloca entre los mejores de su generación y que ha hecho del lenguaje una materia válida en su autonomía y trascendente, desde el punto de vista conceptual.