Apariencias |
  en  
Hoy es miércoles, 21 de febrero de 2018; 12:28 AM | Actualizado: 20 de febrero de 2018
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta columna: 220 | ver otros artículos en esta columna »
 
Página

Noticia lírica sobre canciones populares y poesía

Virgilio López Lemus, 23 de enero de 2018

La famosa canción «Yerbero moderno», de Néstor Milí Bustillo (1910-1967)), que popularizó la gran Celia Cruz (1925-2003), con la orquesta Sonora Matancera desde la década de 1950, tiene como raro antecedente clásico nada menos que un «Romance a Filis», de Lope de Vega. Hay diferencias de metro, endecasílabos, decasílabos y mixtos en el cubano (quien a veces se apoya en el ritmo del hemistiquio), octosílabos en el español, y claro que de ritmo y tipo de hierbas, pero la idea es común. Primero, recordemos fragmentos de la mejor conocida como «El yerbero»:

Traigo yerba santa, pa`la garganta,
traigocaisimón, pa´la hinchazón,
traigo abre camino, pa´tu destino
traigo la ruda, pa`l que estornuda.

También traigo albahaca
pa`la gente flaca…
el apazote, para los brote [Sic]
elvetivé, para el que no ve… [Sic]
y con esa yerba, se casa usted.

El romance de Lope de Vega habla del hortelano Belardo, «de las huertas de Valencia», quien:

El trébol para las niñas
pone al lado de la huerta
porque la fruta de amor
de las tres hojas aprenda.
Alvahacas amarillas [Sic]
a partes verdes y secas,
trasplanta para casadas
que pasan ya de los treinta
y para las viudas pone
muchos lirios y verbenas,
porque lo verde del alma
encubre la saya negra.
Toronjil para muchachas
de aquellas que ya comienzan
a deletrear mentiras
que hay poca verdad en ellas.
El apio a las operadas
y a las preñadas almendras,
para melindrosas cardos
y ortigas para las viejas.
Lechugas para briosas
que cuando llueve se queman,
mastuerzo para las frías
y ajenjo para las feas…

Estos simpáticos versos: «para melindrosas cardos / y ortigas para las viejas» tienen en común con José Martí, aquellos versos sencillos suyos de «La rosa blanca»: «y para el cruel que me arranca / el corazón con que vivo, / cardo ni ortiga cultivo, / cultivo una rosa blanca». Claro que son bellas coincidencias, pero ¿quién puede afirmar que el compositor Milí no conocía el romance de Lope? ¿Quién sabe si lo de «moderno» del título de su canción no viene por lo de «antiguo» en Lope?

Sin embargo, en el son cubano hay otro ritmo, otra intención, si bien tan picaresca como la de Lope; hay en el cubano voluntad de cancionero, mientras en el lopesco vive, sobrevive y halla gala el romancero. No deja de ser, con propiedad, un romance el cantar que Celia Cruz llevó a la fama, pero el trasfondo tiene otro sentido, debido a que el yerbero estaba y está asociado en Cuba a la Santería, Regla de Ocha, y otras religiones cubanas de orígenes africanos. Diferente contexto, semejante intención, igual sentido satírico y la misma forma lírica con diferentes metros, hacen de la obra de Milí no un ripio, no una copia de su lejano antecedente, por lo que será mejor dejar ambos textos en el ritmo familiar, en la cercanía simpática.

Entre el cancionero popular y el género poesía hay muchas veces muy poca «diferencia», si la hay. Los legendarios Cancioneros del siglo XV dan razón de cercanía. Sabemos que la poesía lírica tiene como raíz el canto, ser cantada. Hay que ver cuánta proximidad tienen el bolero, el tango, el corrido mexicano con la corriente poética del siglo XX llamada el neorromaticismo. Y por supuesto el son. ¿Habría de discutirle valor poético a «Pensamiento», «El día que me quieras» (con Amado Nervo detrás), «Allá en el rancho Grande», que acercan prodigiosamente a Cuba, Argentina, México y otras (todas) naciones de la llamada América Latina? No le niego poesía a «Yerbero moderno», que el pueblo recuerda mejor como «El yerbero». No se la niego, porque sería tonto de mi parte hacerlo: la tiene, es. Allá los críticos puristas que ven solo literatura en la «literaturidad», y a la poesía solo como literatura. Abundan las lindas coincidencias de este tipo, entre cancionero popular y poesía «canonizada» como tal. Valga aquí el modesto Milí ante el gigante Lope de Vega.
 

Virgilio López Lemus, 2018-01-08
Virgilio López Lemus, 2017-12-29
Virgilio López Lemus, 2017-12-15
Virgilio López Lemus, 2017-11-21
Virgilio López Lemus, 2017-11-13
Virgilio López Lemus, 2017-11-06