Comenzó su vida laboral como ayudante de un médico (1963-65). Tras graduarse en 1964 de Contador-Planificador se desempeñó como contador (1965-71) y estadístico (1971-74). Después trabajó como jefe de contabilidad (1974=76), jefe económico (976-78) y jefe de departamento de computación electrónica (1978-79), en una empresa de calzado de su provincia. Publicó sus primeros cuentos y poemas en 1971, en las revistas Verde Olivo, Con la Guardia en Alto y Aquí, esta última fundada por los talleres literarios de Santa Clara. En 1976 fue merecedor del premio David de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por el poemario Una melodía sin ton ni son bajo la lluvia. En 1979 comenzó a fungir como Especialista en Divulgación y Literatura, indistintamente, en la Dirección Provincial de Cultura en Villa Clara. Ha sido colaborador, entre otras publicaciones, de El Caimán Barbudo, La Gaceta de Cuba, Revolución y Cultura, Unión, Bohemia, Cuba Internacional, Letras Cubanas, Vanguardia (Santa Clara), Verde Olivo, Mujeres y Muchachas. En 1983 recibió el Premio de la Crítica por su libro de cuentos En el nombre del hijo. Sus creaciones han sido incluidas en las compilaciones Poesía social cubana (1980), Cuentos fantásticos cubanos (1987), Contar quince años (1988), así como también antologadas en la URSS, Bulgaria, Colombia y traducida al inglés, portugués, ruso, búlgaro, entre otros. Su participación como delegado en eventos nacionales y extranjeros ha sido amplia. Como jurado de poesía intervino en 1981, 1985 y 1986 en el Encuentro Nacional de Talleres Literarios. Desde 1979 y hasta 1985 asumió la Secretaría de Organización y más tarde la Vicepresidencia del Comité Provincial de la UNEAC en Villa Clara. En 1987 le correspondió el premio UNEAC en el género novela por su obra Con tu vestido blanco. Fue jurado de cuento en el concurso UNEAC'87 del propio año. Ha visitado la URSS, Checoslovaquia, Yugoslavia, RDA y Costa Rica a propósito de intercambios culturales de la UNEAC con estos países y participado como delegado al II y IV Congresos de dicha institución (1982 y 1988, respectivamente), a la cual pertenece desde 1979. A partir de su fundación en 1986 integra el consejo de redacción del Suplemento Cultural Huella y en 1988 comienza a dirigir la revista Signos. Es miembro del Consejo Nacional de la UNEAC. (Ileana Mendoza Ferraz)