Destacada intelectual cubana. Doctora en Ciencias Filológicas, profesora titular de la Universidad de La Habana, profesora de Mérito del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y Heroína Nacional del Trabajo de la República de Cuba. Para el pueblo cubano es un personaje muy popular; durante todos los años ha sido la única mujer del panel de Escriba y Lea, uno de los programas de más larga historia en la Televisión Cubana. Se desempeña como asesora del Ministro de Educación Superior y es presidenta del Movimiento Amigos del Libro. Llegó a la Universidad en octubre de 1953, a solo meses del asalto al Cuartel Moncada, un hecho que la marcó para siempre: «Eso definió mi vida como revolucionaria. Decidí entonces que a donde fuera Fidel iría yo». En la Universidad se vincula rápidamente con la dirección de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU); fue electa delegada de curso, estaba muy inmersa tanto en la vida política como en la vida cultural de la Universidad de aquellos años. Eran ya los años de la lucha contra la dictadura de Batista, cuando José Antonio Echeverría era el presidente de la FEU. Durante sus años de estudiante, ocurrió el 13 de marzo, el 20 de abril, el cierre de la Universidad. Cuando cierra la Universidad después del desembarco del yate Granma, el 2 de diciembre de 1956, tuvo que regresar a Holguín, y piensa conseguir trabajo allá, pero no había. Ya estaba en el último curso de la carrera, que era de cuatro años, o sea, estaba prácticamente terminando en aquel momento. Sin embargo, las condiciones sociales de aquella época hicieron que no encontrara trabajo. Tuvo la suerte de que un tío, que era empleado de un colegio metodista —el Candler Collage, consiguiera colocarla como profesora en Bachillerato y Comercio. Ahí impartía Lengua Española, Literatura, Historia, Geografía y Redacción tanto en una carrera como en otra. Terminó su carrera universitaria después del triunfo de la Revolución, en diciembre del mismo año 1959, se gradúa en Filosofía y Letras, en cuanto abren la Universidad y se reanudan las clases. Sigue siendo profesora del Candler; no se había producido la nacionalización y todavía existían los colegios privados. Hace el último año de la carrera como trabajadora y estudiante, llevando las dos en paralelo. Trabaja en secundaria básica, durante el «Año de la Alfabetización», integra las brigadas alfabetizadoras Conrado Benítez con sus alumnos. Al regreso comienza en el Instituto Tecnológico José Martí, en Rancho Boyeros, donde la ubicó el Ministerio de Educación como jefa de la cátedra de Español. Más o menos, año y medio después, el doctor Roberto Fernández Retamar, que en aquel momento era el jefe del Departamento de Lingüística de la antigua Facultad de Filosofía y Letras, la llama para que trabajara como profesora de Gramática en la Escuela de Letras. A partir de marzo de 1963 comienza como profesora de la Universidad.
Fue combatiente de la clandestinidad. Vendía bonos, conseguía medicinas para la Sierra, confeccionaba materiales que se imprimían en distintos lugares para luego repartirlos.
Esta erudita mujer se ha desempeñado como:
Ha impartido cursos de postgrado relacionados con:
Investigaciones realizadas:
Los resultados de sus investigaciones y aportaciones los ha presentado en eventos de carácter nacional e internacional. Ha dictado conferencias magistrales en Cuba y el extranjero sobre el pensamiento pedagógico de José Martí, Bolívar y los procesos de alfabetización en Cuba.
Escriba y Lea, un emblemático programa que desde su propio nombre establece ante el televidente una provocación a frecuentar los libros; una incitación a ampliar y profundizar en los conocimientos que invariablemente se adquieren durante las rondas de preguntas que conducen a la identificación de cada tema. Sus fundadores fueron los doctores Dubouchet, Galis-Menéndez y la doctora Ortíz. Y como moderador Cepero Brito. Sale al aire, por primera vez, en los primeros días de diciembre del 69. Desde este programa televisivo la doctora María Dolores, ha sabido granjearse el cariño y la admiración del pueblo de Cuba, el cual ha encontrado en ella, una fuente inagotable de sabiduría, valores y positivos sentimientos.
Su producción científica abarca libros, folletos, prólogos y artículos sobre las temáticas que durante su larga trayectoria como pedagoga e investigadora ha realizado. Múltiples editoriales y revistas nacionales e internacionales se han prestigiado con los trabajos de esta incansable estudiosa. Ha publicado entre otros: