En su provincia natal realizó estudios hasta la secundaria y trabajó como mensajero. Se trasladó a La Habana en 1959 y comenzó a laborar en el Jardín Botánico. Su primera caricatura como aficionado apareció publicada en el tercer número del semanario Palante (1961), así como su primer texto ilustrado (enero, 1962). Desde 1966 integra el colectivo de sus realizadores como redactor. Su obra humorística ha sido galardonada con el Premio Especial de la OIP (1970), el Premio Sátira por la Paz, de dibujo (Moscú, 1973), el concurso de los CDR y la ANAP con los primeros premios (1977), además del segundo premio de Humor Literario en el Festival de Humor de Boyeros (1988). Ha sido guionista de los libros de historietas didácticas Matilda y sus amigos (1968), Los siete samurais del'70 (1970) y Pol Brix contra el ladrón invisible (1971), entre otros. Textos suyos han sido incluidos en Una bocanada de humor (1981), Ese personaje llamado la muerte (1983) y 25 años de humor Palante (1986). Ha colaborado en Bohemia, Verde Olivo, Cuba Internacional, Opina, Pionero, Guerrillero (Pinar del Río), Girón (Matanzas), Trabajadores, Sierra Maestra (Santiago de Cuba), Isveztia y Cocodrilo (URSS), Dikobraz (Checoslovaquia.), Universidad de Monterrey (México) y Guardia Nacional (EEUU). Viajó a la URSS en 1988. Es miembro fundador de la UPEC. Acostumbra a firmar como Betán. A partir de 1990, cuando comienza el “período especial” y PALANTE se ve afectado como todas las demás publicaciones, decide aprovechar el tiempo y escribir obras de mayor envergadura, que antes no podía hacer por causa de su trabajo en el semanario, que a partir de ese momento se convierte en mensuario. Primeramente escribe un viejo proyecto de novela humorística que se titula Parece que va a llover (inédita), después arma un libro con una selección de los trabajos publicados en su sección "Amplíe su cultura... si puede", y seguidamente escribe tres noveletas del género Oeste (inéditas), hasta que, estimulado por su esposa, la diseñadora pintora, caricaturista y escritora de PALANTE, Míriam Alonso, así como por otros compañeros de la redacción, decide escribir "Crimen con Brumas", novela policiaca basada en una idea original de la propia Míriam, que presentan al Concurso de Literatura Policial que cada año convoca el Ministerio del Interior de la República de Cuba (MININT) y obtienen MENCIÓN en 1998. Este reconocimiento lo estimula aún más en la literatura policial y escribe "Pentagrama negro", que gana el PRIMER PREMIO de novela en el propio concurso del MININT en 1999, por lo que ha continuado escribiendo literatura policial. Los dos títulos, el mencionado y el premiado, están en proceso de edición por la Dirección Política del Ministerio del Interior.
Su obra humorística ha sido galardonada con el Premio Especial de la OIP (1970), el Premio Sátira por la Paz, de dibujo (Moscú, 1973), el concurso de los CDR y la ANAP con los primeros premios (1977), además del segundo premio de Humor Literario en el Festival de Humor de Boyeros (1988). Pentagrama negro, gana el PRIMER PREMIO de novela en el concurso del MININT en 1999. Betán, seudónimo con que siempre ha firmado en PALANTE y otras publicaciones, ha obtenido numerosos premios con sus trabajos humorísticos.Segundo Premio de novela policiaca en el Festival Nacional de la Radio 2004.
Guía para tontos de capirote, 1982. Tres de sus novelas policiacas, Entre el amor y la muerte, Stadium (que es el título de la versión radial de La muerte del cargabates) y Traficantes de tinieblas se han transmitido en adaptaciones radiales, producidas en RadioArte, por varias emisoras provinciales y municipales del país. Esta última ganó el Segundo Premio de novela policiaca en el Festival Nacional de la Radio 2004. A finales del año 2002 terminó de escribir su novena novela policiaca, titulada Perros de pelea, que al final incluye un anexo con fichas técnicas de las razas de perros que se mencionan en la obra y otras que personas inhumanas e inconscientes entrenan para efectuar combates. A principios del 2003 recibió una invitación del escritor y humorista cubano José Pelayo, residente en Chile, para escribir ambos una noveleta de corte infantil-humorístico-policiaco, que le fuera encargada por la filial de la Editorial Alfaguara en ese país. La obra, titulada El chupacabras de Pirque, fue escrita en el breve plazo de 23 días, tuvo dos lanzamientos (uno en la comuna rural de Pirque el 14 de noviembre y otro en Santiago el 25 del mismo mes de 2003) y se encuentra a la venta en las librerías de Chile, además de que ha sido escogida por profesores de la enseñanza primaria en numerosas escuelas privadas del país andino como lectura complementaria de clases. Fue uno de los 11 libros más vendidos en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Santiago de Chile, celebrada en abril de 2004, y el más vendido en el stand de Alfaguara Chile. Ha sido recomendada por el Centro Barahona para el estudio de la literatura infantil y juvenil en idioma español, de la Universidad de San Marcos, California. En mayo de 2004 salió la segunda edición de este título, en mayo de 2005 la tercera y en septiembre de 2005 la cuarta. En julio de 2005 fueron vendidos todos los ejemplares que llevó Alfaguara a la Feria Internacional del Libro de Panamá. El Ministerio de Educación de Chile seleccionó este título como lectura complementaria para todo el sistema de enseñanza primaria del país, a partir del curso que comenzó en marzo de 2006, por lo que fue necesario publicar su quinta edición, en esta oportunidad con 3,000 ejemplares, ya que las cuatro precedentes fueron de 2,000 ejemplares. Después de esta noveleta, también a dúo con Pelayo escribió la novela policiaco-humorística titulada El rey de los olores, que se encuentra en proceso de edición por la editorial Humor Sapiens de Uruguay. A continuación ambos escribieron otra noveleta del mismo corte para niños, también para Alfaguara de Chile, que se titula El secreto de la Cueva Negra, la cual salió a la venta a principios de enero del 2005 en las librerías de ese país, e igualmente ha sido escogida como lectura complementaria por escuelas privadas chilenas. La segunda edición de este título salió en enero de 2006. En vista del éxito de El chupacabras de Pirque, a petición de la editorial Alfaguara de Chile, Pelayo y Betán tuvieron que escribir una zaga de esta noveleta, titulada En las garras de Los Mataperros, con los mismos protagonistas y una trama que se desarrolla en Cuba, libro que vio la luz en enero de 2006. Posteriormente ambos escribieron otra noveleta, esta para niños de las primeras edades escolares, titulada H.S.M. y el enigma del huevo verde, donde los protagonistas son animales, la cual fue presentada igualmente a la Editorial Alfaguara de Chile y está pendiente de su aprobación. Por otro lado, Betán en solitario presentó a la propia Editorial Alfaguara de Chile un proyecto de una novela de aventuras para jóvenes, titulada Percival Paz y la leyenda del ahorcado, que a pesar de haberle gustado a los editores, no fue aprobada por razones de índole interna. La producción más reciente de Pelayo y Betán es una novela policiaca para jóvenes que lleva por título Eternamente Yolanda y trabajan en otros dos proyectos de novelas cuyos títulos tentativos son El vampiro de Vieja Linda y La risa de la Llena. Es miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), de esta última fundador.
