|
Tiene
César López una escritura de trazo rápido
y vigoroso, de letras separadas en la firma.
Esto, aseguran los grafólogos, acusa una
inteligencia intuitiva, una indudable fuerza
creadora. Por mi parte, bien está la observación.
En realidad no hay necesidad de echar mano
de la opinión de los grafólogos para advertir
en la poesía de César López no sólo una
indudable fuerza creadora, sino también
una buena dosis de originalidad. Y, desde
luego, una sinceridad tan rabiosa, tan espontánea,
que nos aclara en seguida por qué y para
qué el poeta desnuda su alma ante el posible
lector.
Cortejoso
Leopoldo: «La vuelta al mundo en veinte
médicos poetas», en Noticias Médicas,
España, noviembre de 1971, p. 39.
|