PREMIO NACIONAL DE LITERATURA
REGRESO A CubaLiteraria
LA CRÍTICA
LA VIDA
LO S RECONOCIMIENTOS
LA OBRA
LA CRÍTICA
BIBLIOGRAFIA
GALERÍA DE IMÁGENES

Figuras de talla mayor en la literatura cubana han firmado las más estimulantes opiniones sobre la obra de Jesús Orta Ruiz, entre ellas puede citarse a Eliseo Diego, Cintio Vitier, Roberto Fernández Retamar, Ángel Augier, Salvador Bueno, y Virgilio López Lemus. En 1995 su poemario Con tus ojos míos mereció el Premio de la Crítica Literaria.

Es una puntual desdicha que todo el mundo sepa cuanto hay que saber de la poesía, y puntualmente sentencie y pontifique sobre qué sea y no sea. Pero la prueba suprema –la que llamaríamos de maestría– es que se despojen unos de sus recovecos lúcidos y otros de su don de melodías –y a veces el exceso de aquéllos sólo sirve para encubrir la sordera del estilo–, y hagan con las cosas, más simples, y con las palabras tan simples como las mismas cosas, eso que todos creemos saber y no sabremos jamás si no nos toca el corazón y le decimos, con toda sencillez, como disculpándonos por lo turbio del recinto: "entre, y perdone usted".
Jesús Orta Ruiz deja aquí de ser el Indio de legítimos relumbres populares, para ofrecernos una poesía despojada, cuya austera ternura, soplando desde lo hondo de los años amargos, refresca nuestra esperanza en el futuro de esa contradictoria criatura que somos todos y a la que llamamos, con engañosa familiaridad,
«el hombre
».
Eliseo Diego
(Premio
"Juan Rulfo")

Sólo sabemos qué es la poesía cuando la tenemos delante: abrir tu libro es sentirla hiriente y humilde como la misma vida, salvada por ese misterio de la memoria que desde que empecé a pensar me fascinó como el secreto, no de la nostalgia, sino de la presencia misma de las cosas que nos han sido encomendadas, por lo menos, hasta el polvo.
Cintio Vitier
(poeta y ensayista)

Cuando la realidad es tan poderosa, el mejor oficio es el que sabe darle la palabra a la realidad, como lo has hecho tú. Así, lo que has vivido le da en el pecho a los que no lo vivieron.
¿Y no es eso un gran logro de la poesía?
Roberto Fernández Retamar
(Presidente de la Casa de las Américas)

La rica experiencia, que pudiéramos llamar juglaresca, de este rendido amante de la décima, es lo que marca su excepcionalidad. Pero ésta alcanzó el mayor relieve cuando, con su portentoso talento poético y su incesante afán de superación, logró dominar todos los secretos del verso, y le introdujo a la clásica estrofa de Espinel los ágiles giros y la audacia y la sorpresa metafóricas de la poesía moderna, en hazaña que ya figura en los anales de nuestra historia literaria. La décima cubana, en manos de Naborí, reverdece y deslumbra con nueva vitalidad, tal como sucedió al romance español en manos de García Lorca.
Ángel Augier
(Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana)

El poeta –de ayer o de hoy– puede expresar su canto a través de una, dos o varias voces. ¿Por qué pensar que debe ser monocorde su creación?Podrá cantar con voz enérgica a una hora, entonar con recios acentos que expresan el sentir de muchos y, también, por qué no, en otra hora ejecutar su canto con notas tenues, suaves o íntimas. Debemos enaltecer al poeta que nos entrega los diversos registros de su producción, enriqueciéndola con variadas cuerdas.
De esa diversidad de voces disfruta Jesús Orta Ruiz.
Salvador Bueno
(Director de la Academia Cubana de la Lengua)

Naborí ha alcanzado con su obra escrita un rango lírico de altos valores dentro de la tradición de la mejor poesía cubana; recuérdense sólo sus antológicos diez sonetos de Una parte consciente del crepúsculo, que lo sitúan entre los mejores sonetistas cubanos de todos los tiempos. La trascendencia de esa parte escrita de la obra de este poeta lo ha convertido en un nombre imborrable de la historia literaria de Cuba.
Virgilio López Lemus
(investigador, crítico y ensayista
)

ir arriba
Créditos...  
Actualizado: 05/05/04