Ensayo

Entre sus numerosos ensayos e investigaciones, como Poesía
Gauchesca, Pensamiento
martiano y otros fulgores, Décima
y folclor, El jardín de
las espinelas, Nicolás
Guillén, sus raíces populares y humor útil,
se destaca el titulado Poesía
criollista y siboneísta al cual pertenece el siguiente
fragmento:
[...] Si en los colonizadores nacidos
y educados en España pugnaba ya por nacer la voz hispanoamericana
a tono con el paisaje y el curso de la Historia, ¡cuánto
más tendría que producirse este fenómeno en
sus hijos y nietos, nacidos y crecidos en tierras americanas, con
la afluencia de nuevas sangres y culturas!
Certeramente dice Marcelino M. Román, en su Itinerario
del payador, que el cantor popular surgido de las comunidades
criollas no se conformaba con repetir los cantos que aprendió
de sus abuelos. Cantó, claro está, romances, coplas
y villancicos de viejo cuño; pero su público demandaba
otros asuntos de la realidad circundante. Entonces sintió
la necesidad de cantar las cosas de su tierra y de su gente, con
las particularidades del habla criolla, con la luz y el color de
su paisaje, y surge así, para responder al interés
de los oyentes y a una íntima necesidad expresiva, el fenómeno
de la improvisación popular, base del criollismo americano.
Antes de que el canto criollo se elevara a categoría
de sistema poético, de escuela literaria vivió por
decenas de años en la voz de los poetas populares. Es de
lamentar que el viento se haya llevado lejos, a las calladas zonas
del olvido, tanta poesía ingenua y verdadera lanzada al aire
por los precursores orales del criollismo literario. [...]
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