La historia es una ciencia formativa, y creo que su estudio en el ámbito de las ciencias sociales, es tan importante que debe cursarlo todo el mundo, desde la enseñanza primaria hasta la universitaria, especialmente la Historia de Cuba, la de la Patria.

Los jóvenes son muy inquietos y les encantan los personajes arriesgados. Sin hacer del centro de la historia al hombre pues nunca he desconocido el papel del individuo en la historia –sé que ni la determina ni es lo fundamental– lo he usado para despertar el interés de los estudiantes. Porque generalmente (...), la historia la han hecho los jóvenes.

(...) a mí los jóvenes me hacen crecer (...) les diría, que sean modestos, austeros, honestos y responsables, sobre todo con ellos mismos.

Lamento no haber sido la concertista de piano que quise ser: o era concertista o científica (...) la vida me enlazó a la ciencia.

 
Redacción Editorial: Olga Montalván y José Amieba Diseño Web: Santiago Ramírez y Mario del Toro