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V PARTE
«Es
necesario entremezcla la angustia desesperada
de un yo inexplicable que el poeta intuye o siente como
una soledad irredimible y el esperanzador encuentro
de sí en los otros, dos estilos diversos y en consonancia
con la armonía y la contradicción del poeta en sus relaciones
de convivencia.
[...] Todo el libro
[se refiere a Por nefas] reitera visiones
sombrías que insisten en aparecer sin descanso, verdaderas
obsesiones de experiencias intuidas o percibidas detrás
de las más inocentes relaciones del hombre con la memoria
o con los cuerpos reales de las cosas. [...]
[...]
Su más reciente poemario, Bodas, integrado
con textos de la década del 70, retoma algunos de sus
temas del inicio, pero después de un aprendizaje que
sólo los años podían traer. Otro y el mismo, reconsidera
ahora su vida desde una intimidad depurada, nueva y
desdoblada en el hijo, hacia quien se vuelve para plantear
preguntas similares a las de la adolescencia. [...]
En cierto sentido retorna al lenguaje alusivo y a la
vez cargado de símbolos, pero como a verdades de hecho
imposibles de modificar. Este cuaderno recoge la culminación
de un dilatado proceso evolutivo porque se adentra en
el diálogo del poeta con sus verdades últimas, ya en
los límites de su historia espiritual, replanteo y conclusión
del vivir en la poesía, en ocasiones entendida ésta
como percepción de imágenes inasibles y en ocasiones
como un hacerse a sí mismo en la medida en que hacemos
el mundo que nos rodea.»
Enrique Saínz: "Indagación
e identidad en Francisco de Oraá",
en Oraá, Francisco de: La rosa en la ceniza.
Compilación,
Ediciones Unión, pp. 7-31, La Habana, 1990.
«En este breve
y unitario conjunto de poemas radica una peculiar e
intensa percepción de la Nada; una sorprendente sensorialidad
ante sus magnitudes y poder, tan agudas y amplias que
devendrían pasmoso testimonio de un proyecto de abolición
del Ser.
[...]
Estamos ante un poemario de inusual profundidad y de
excelencias, de arte y gallardía. Creo que la poesía
cubana se reafirma y enriquece, en las grandes posibilidades,
con las columnas de viento compacto y travesante de
estos versos, afilados y exactos, que se alzan hasta
donde el aire enrarece.»
Mario Martínez Sobrino:
"De poesía en su situación límite",
en Oraá, Francisco de: A la nada que actúa.
Poemas,
Ediciones Unión, pp. 7-9, La Habana, 2000.
.
«Estamos
en presencia, pues, de un deslumbrante ejercicio de
intelección que constantemente nos asombra por su solidez
y lo que podríamos llamar la sustancial armonía de la
aprehensión conceptual y el texto de la exposición,
elementos que no siempre encuentran tan acabada identidad.
Aunque no se trata, como ya apuntamos, de un ensayo
de «rigor», pretensión ajena a Oraá, muchos
son los hallazgos esenciales que nos entrega este ensayo
[se refiere a La espada en el sol], entre
ellos, y de no menor importancia, el de la revelación
de la posibilidad de esta lectura entrañable que parte
del texto y desde su propio ser nos hace cobrar conciencia
de su grandeza. [...]
[...]
Esta aproximación libre a una obra de tanta trascendencia
ha logrado penetrar en el centro de su problemática
para dejarnos una valoración ciertamente muy atendible
por su sentido y ejemplar por sus aciertos ensayísticos.»
Enrique Saínz: "Una
lectura de la poesía de Martí",
en Unión, a. III, n. 10, pp. 86-87,
La Habana, abril-junio 1990.
«La novela de
Oraá cumple una ambición moderna: volver a la tradición
renovadoramente. Por momentos nos hace pensar en el
Rilke de Los cuadernos de Malte Laurids Brigge,
en los simbolistas, en la tierra que visitan ciertos
versos nocturnos, violentamente introspectivos de José
Martí, y también en la aridez de El innombrable,
texto de Beckett con el que dialoga abundantemente.
Más que una novela al uso, se trata de un tenso y visional
oratorio. De él escapan algunas temerarias vislumbres
de lo común. Nos paseamos por una estructura que va
a los confines del poema y que a ratos se atiene a la
lógica del sueño.»
Alberto Garrandés: "La
parte oscura y Francisco de Oraá",
en su Síntomas. Ensayos críticos,
Ediciones Unión,
pp. 173-178, La Habana, 1999.
«Una asombrosa
confesión existencial y una verdadera perla para melancólicos.
Todo en esta breve novela es profundamente romántico
y abismal. Los espectros que rabian en el interior de
un hombre solitario, que saborea este horror con fruición,
ensoñador y agresivo, han sido raras veces presentados
en tan poco espacio y de manera tan amenazadora.»
Michael Schmitt. [Acerca
de La parte oscura],
en Neue Zürcher Zeitung, tomado
de contracubierta
de Oraá, Francisco de: La parte oscura,
Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1997.
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