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La noticia que se acomoda al paso de los meses, no deja de ser por
eso agradecimiento y sorpresa entre los seguidores de la obra de
Jaime Sarusky.
Un hombre providencial, la novela ganadora el premio Alejo Carpentier
2001, marca su regreso al campo de la ficción tras largos
años de espera, luego de La búsqueda (1961) yRebelión
en la octava casa (1967).
Lo cierto es que el escritor nunca abandonó el terreno. sino
que fue madurándolo, haciéndolo entrar en el calor
propicio de la mano del periodismo y la investigación, durante
largos períodos en que se entrenaba sobre la marcha de proyectos
como Los fantasmas de Omaja (1986), El unicornio y otras invenciones
(1996) y La aventura de los suecos en Cuba, de 1999. (...)
La añoranza que dejaron los ambientes de sus historias de
comunidades de emigrantes en el país, se suple ahora con
entusiasmo en esta sobre el aventurero norteamericano William Providence
Walker, quien en el pasado siglo XIX pretendió extender los
dominios de los Estados Unidos a toda Centroamérica y convertirla
de paso en
estado esclavista.
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Una tarea ardua la del novelista.
Minuciosa y desmitificadora, que bien haría espantar al más
emprendedor de los escritores, pero que en sus manos es sólo
labor que el esfuerzo advierte y convierte (...)
Un hombre providencial no pretende anclarse cómodamente en
la historia, habidas cuentas que las biografías contables
que sobre el norteamericano se han escrito, existen y pueden verificarse.
El mérito de esta obra radica en tomar un pedazo de la vida
de Walker, sobre todo la final, y urdir una trama novelable, ambientada
con celo, en la que personajes ficticios y reales hacen funcionar
los clásicos resortes de la fábula: el amor, las intrigas,
las pasiones, el sexo, la muerte, y la vida toda, cuyo valor se
desvanece en medio de las luchas sangrientas por el poder.
Es precisamente del poder, esperpéntico sujeto, de quien
el autor hace en este texto de 293 páginas una policromada
radiografía a la luz de los sucesos. Para ello se vale de
una estructura aparentemente simple: mover los puntos de vista sobre
la historia contada, por vía de cuatro personajes, tres hombres
y una mujer, prostituta ella. El resultado es una interesante novela
de la que suelen nombrar históricas, que se desmarca en el
campo de la narrativa de cuanto se escribe en este sentido, y también
en otros, por estas tierras.
Las pasiones y la cruda verdad histórica y literaria encuentran
su pico en un fresco inusual, que a riesgo de su contenida intensidad
dramática, se desborda, sin embargo, en pleno dominio de
los ámbitos y de una escritura que se disfruta no sin antes
admirar.
Leyla Leyva (Granma)
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