 |
 |
|
|
 |
La novela de Sarusky
El aventurero norteamericano William Walker interesó siempre
a Jaime Sarusky (1931) como personaje de una novela posible. Pasarían,
sin embargo, veinte años para que esa novela se hiciera realidad.
Ahora Un hombre providencial acaba de alzarse con el codiciado premio
Alejo Carpentier.
El libro narra el transcurrir de una familia en medio de la presencia
de Walker en una república centroamericana. Pero la figura
de Walker no aparece mencionada por su nombre ni se precisa el país.
La historia transcurre en un territorio mítico, Granada.
¿Novela histórica? Lo es, sin duda, en el sentido
de que Walker existió realmente. Pero las situaciones que
se narran en la novela poco tienen que ver con la historia. La ficción
en el libro no se deja aplastar nunca, por fortuna, por la historia.
De ahí que el jurado que le concedió el galardón
destacara en Un hombre providencial el mundo amplio que expresa
y donde "cuestiones económicas, eróticas y de
relaciones de poder y de ambición política están
dadas como una pesadilla utópica, de anhelos imposibles de
realizar en la época en que la trama se desarrolla".
Precisaba el jurado: "Esta especie de nacronismo le da a la
obra un gran interés y un encanto inesperado".
William Walker (1824-1860) desembarcó un día en Nicaragua
sumida entonces en una guerra civil. Lo hizo con el pretexto de
ayudar a los liberales, pero no tardó en adueñarse
del poder e imponer la esclavitud. Dos años después,
en 1857, fue derrocado. Regresó en 1860 y lo fusilaron en
Honduras.
 |
Jaime Sarusky comenzó
a estudiar la figura de Walker en 1982. Leyó muchísimo
sobre el hombre y su contexto, seleccionó la información
y un buen día advirtió que tenía entre las
manos unas 1 500 cuartillas de apuntes. A partir de ahí trabajaría
la novela. Claro que a lo largo de todos estos años Sarusky
hizo otras muchas cosas. Concluyó y recogió en libro
su investigación sobre los suecos en Cuba. Avanzó
en su estudio sobre los plásticos cubanos de origen campesino.
Prosiguió su trabajo como periodista y en El unicornio compiló
una valiosa colección de entrevistas y perfiles de personalidades
de la cultura cubana. Planea ahora acometer otra novela. Dos publicó
hasta la fecha: La búsqueda (1961) y Rebelión en la
octava casa (1967).
En Un hombre providencial advirtió el jurado que le otorgó
el premio Alejo Carpentier la riqueza del material novelesco y la
creación de personajes que se reflejan unos en los otros
dando coherencia narrativa al texto. La abundancia de información
histórica y el conocimiento de la materia propuesta. El acierto
en la construcción y la estructura de los capítulos.
Un libro, en suma, que el lector guarda ya con interés.
EL Papel, Número 4, 2001 Agencia Literaria Latinoamericana
 |
|
|
 |