VIAJE
DESDE CUBA AL LONDRES ANTIGUO
Abel Posse
Una
de las más notorias particularidades de esta novela del
destacado novelista cubano Lisandro Otero es la elección
del tema: el proceso de los diez últimos años, previos
a la decapitación de Carlos I de Inglaterra, resultado
de hondas convulsiones sociales y políticas centradas en
la oposición entre realistas y parlamentarios y el surgimiento
de la figura dominante de Oliverio Cromwell. Es una novela rigurosamente
histórica, hilvanada a través de Luciano, un personaje-testigo
que termina siendo víctima del proceso de violencia que
conlleva toda revolución.
Otero, que vive en Cuba y fue director de la Casa de las Américas,
supo encontrar en un pasado lejano, y remoto para los americanos,
las concordancias y significaciones actuales de aquella etapa
en que se afirmaban esas libertades fundamentales negadas durante
la larga etapa medieval y feudal. No se puede comprender el presente
sin una minuciosa develación del pasado. Otero, en este
sentido -y en su cuidado y moroso manejo de la prosa- sigue fiel
al camino señalado por su maestro, Alejo Carpentier, quien
en El siglo de las luces describió la trama sutil
que unía la política y las ideas de la vieja Europa
con los nacientes procesos políticos de la América
caribeña.
El novelista logra reconstruir brillantemente la vida en aquella
Inglaterra del 1639 al 1949: los fastos de la corte, la vida política,
la cotidianidad de un pueblo que sin saberlo está fundamentando
toda una etapa de dignificación que se plasmará
en formas institucionales novedosas, capaces de hacer tambalear
el derecho absoluto de monarcas que, como Carlos I, sólo
en el momento de su decapitación debió haber intuido
su errada obcecación.
En Temporada de ángeles hay que destacar la entrega
narrativa del autor, que logra sumergirnos en un Londres múltiple
y siempre veraz donde se mezclan las frases del todavía
no sacralizado teatro de Shakespeare (entonces un autor popular)
con los terrores de la medieval cacería de brujas que protagoniza
el inquisidor Hopkins. El lector avanzará por el mundo
de Luciano, aprendiz de panadero ganado por las ideas subversivas
que ponen en discusión el sentido sagrado de la propiedad
y el derecho absoluto de los reyes. Hasta el modesto Luciano llegan
los ecos de las ideas de los utopistas como Tomás Moro
y el monje Campanella.
Con todo este variado material, Otero nos regala un viaje a Londres
del pasado, pero sugestivamente actual, reconstruido desde el
amor del artista y con particular talento.