|
|||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
![]() |
![]() |
||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
|
|
".... El libro La casa del silencio (Madrid, 1916) prologado por Pedro Henríquez Ureña, deja entrever la influencia de Juan Ramón Jiménez, en poemitas que hablan de los empeños de la vida y las luchas del corazón. Su poesía denota el fermento de su cultura, que es amplia e intensiva, así como su familiaridad con poetas ingleses, franceses, españoles e hispanoamericanos , cuyas huellas no es difícil reconocer en muchas de sus producciones. De Paul Válery se aprecia el peso decisivo en Poemas en menguante (París, 1928), y Canto redondo (París, 1934), obras que escribe cuando ya se encuentra en la orilla radical del vanguardismo... ." Juan J. Remos y Rubio, Historia de la literatura cubana, t 3, pp.232. |
|||
|
"...Con la aparición de Poemas en menguante (1928), Brull alcanzaría su tono definitivo, convirtiéndose en la figura más representativa de una novísima tendencia dentro de la poesía cubana, y trascendiendo así los límites de su generación... "..., dio en la invención de la jitanjáfora, verdadera culminación de la poesía pura en palabras que ya no lo son, pues conservan de tales únicamente la realidad fonética, separada de todo contenido semántico. Esta broma verbal, creada por Brull al margen de su obra poética, pero como consecuencia extrema del desarrollo de ésta, identifica hoy un momento de nuestra historia literararia...." Emilio de Armas, "Prólogo", en Mariano Brull, Poesía. |
|||||
|
"Pero,¿podremos decir que existe una evolución o proceso definido en la poesía de Mariano Brull? Sería difícil la afirmación. Más bien lo que ocurre es una insistencia o reiteración en los mismos motivos en busca de la tan perseguida -y conseguida- perfección. A veces los temas cambian, el poeta prefiere el tema de la rosa, el tema del tiempo fugitivo o cualquier otro. Emplea el tema del mar, para él tan atrayente, o el tema de la lluvia. Y se asoma siempre, embelesado, ante el misterio del silencio, de la soledad. Cuando leíamos recientemente los poemas reunidos en Rien que... (1954) captábamos el sentido último del lirismo de Brull en busca de la plenitud del silencio y de la serenidad en este persistente diálogo con lo inefable de donde emergen todos sus versos." Salvador Bueno, Revista Carteles, , pp. 41, julio, 1956. |
|||||
|
"Pero el Verdehalago de Brull pertenece
ya al reino de las jitanjáforas. Brull ideó, como travesura para una
velada de familia, versos con palabras carentes de significado, pero
con musical enlace de sonidos. Así nació la jitanjáfora, cuyo advenimiento
narra Alfonso Reyes al evocar las reuniones que Brull, residente entonces
en París, celebraba en su casa en 1929: «En aquella sala de
familia, donde su suegro, el doctor Baralt, gustaba de recitar versos
del Romanticismo y de la Restauración, era frecuente que hiciera declamar
a las preciosas niñas de Brull. Éste resolvió un día renovar los géneros
manidos. La sorpresa fue enorme y el efecto fue soberano. La mayorcita
había aprendido el poema que su padre le preparó para al caso; y aceptando
la burla con la inmediata comprensión de la infancia, en vez de volver
sobre los machacones versos de párvulos, se puso a gorjear, llena
de despejo, este verdadero trino de ave: Filiflama alabe cundre Escogiendo la palabra más fragante de aquel ramo, di desde entonces en llamar "Jitanjáforas" a las niñas de Mariano Brull. Y ahora se me ocurre extender el término a todo este género de poema o fórmula verbal. Todos, a sabiendas o no, llevamos una jitanjáfora escondida como alondra en el pecho»". Max Henríquez Ureña, "Tránsito y Poesía de
Mariano Brull", |
|||||
|
"La traducción de poesía es un hecho que siempre nos deslumbra de contradicciones. ¿Cómo repetir lo único? ¿Qué es, en realidad, lo que se intenta expresar en otro idioma, cuando sabemos que lo esencial de todo poema, como diría el místico, es "un no sé qué, que se alcanza por ventura", y que esa ventura del poeta y del lector es inseparable del impulso espiritual que conduce a su hallazgo?... ...Pero entonces habría que convenir en que sólo pueden ser traductores los creadores, y aún más, que la traducción constituye un género independiente y especial, con su jeraquía y sus valores propios, dentro del ámbito de la creación poética. Sea o no sea aceptable en términos absolutos el juicio, Mariano Brull, como traductor de La Jeune Parque, lo justifica y lo ilustra. Su versión, en efecto, es ante todo la obra de un poeta, llena de sutiles aproximaciones que nos recuerdan la actividad creadora pura en la medida en que, también según Válery, escribir es siempre traducir. Lo cual no significa, y mucho menos desde que entramos con lo traducido en una relación tan íntima como la quería el autor de Narciso, que pueda darse a este trabajo ejemplar de Brull la categoría objetiva de perfecto, como no sea en le sentido de planteamiento impecable de un problema. Cada lector, al confrontar el texto bilingüe, subrayará las coincidencias y discrepancias de su gusto y de su penetración del poema original, con los resultados ofrecidos por el traductor." Cintio Vitier, Crítica sucesiva, pp.57-66, |
|||||
|
"El autor de Poemas en menguante
no es ya el tímido adolescente elogiado por Salomón de la Selva; en
vez de Darío y Nervo, son los poetas españoles de la Generación del
27 quienes podrán influir sobre sus versos: Federico García Lorca,
Gerardo Diego, especialmente Jorge Guillén; el paisajista moderno
cede su lugar a la complejidad del dibujo cubista, los artistas de
vanguardia: Picasso, Chirico, Foujita fijan ahora su ideal plástico.
El virtuosismo métrico ha sido sustituido por una versificación mas
simple y aunque se mantiene la afinidad por la cerrada forma del soneto,
hace su aparición el romance octosílabo con su frescura popular. La
expresión se "mengua" de retórica y se hace mas juguetona e imaginativa.
La plasticidad no sacrifica lo sonoro, así como la ingenuidad no desplaza
cierta erudición inmediata: Yo me voy a la mar de junio, Su mar no es el agitado Caribe de los huracanes y las dictaduras, sino el Mediterráneo clásico de Picasso y Juan Gris: Carrera de líneas en fuga Brull se va aproximando a la búsqueda mallarmeana de la oculta resonancia de los vocablos, para recuperar las llamadas "palabras de la tribu", como vía para expresar la virginidad del sentimiento. Tal vez no sea la famosa tesis del abate Bremond la que más influya sobre él, sino la mezcla de la gran línea de la poesía francesa representada por Mallarme y Válery, con las inquietudes de la intelectualidad española que organizó el Homenaje a Góngora. De ahí vendrá el aliento para esa búsqueda de la "belleza verdadera/ sabor a eterna cosa por decir!". Los objetos reales no desaparecen pero tienden a ser situados en un contexto mas abstracto que les devuelve su novedad a la vez que se les priva de su historia. La "pureza" será rechazo de lo incidental anecdótico, no alejamiento de la realidad; cierto esquematismo en algunos textos no quitará el fervor juvenil al libro." Roberto Méndez Martínez, |
|||||
|
||||||||||||||||