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Miguel Barnet y la Fundación Fernando Ortiz Calle 27 No. 160 esq. a L, El Vedado, Ciudad de La Habana; Código Postal 10400; Teléfono (537) 324334;Telefax (537) 300623; Correo electrónico <ffortiz@cubarte.cult.cu> |
Quería encontrarme con aquel hombre que había espigado en la intrincada fronda de lo cubano, para decirlo con sus palabras, en labor pionera de exploración y análisis que hiciera afirmar a Juan Marinello que Ortiz "era nuestro Tercer Descubridor", en comprometida secuencia con el genovés temerario y Humboldt, el sabio. (...)Me abrió la puerta María Herrera, su esposa. Con el aval del Instituto de Etnología y Folklore como carta de presentación, llegué a Don Fernando. (...) Me preguntó a qué me dedicaba. Por pudor le dije que era poeta, pero debía haberle negado justamente por pudor esta vocación mía. «La poesía ilumina pero desvirtúa, tenga cuidado con las herejías.» (...)El acento catalán me pareció significativo. Aquel cubano de tan enraizada estirpe nacionalista, tan gustador del refranero, tan conocedor del folklore popular, hablaba como todo un hidalgo español. (...) Hablaba bajo, casi susurraba. No daba órdenes sino que sugería, observaba, acotaba en justa sapiencia. Y sus preguntas eran siempre: «¿Cómo ve usted esta idea?, ¿qué cree usted de tal o cual cosa?, ¿estaría usted de acuerdo con calificar este hecho así?...» Por mucho que yo insistía: «Don Fernando, no me trate de usted, por favor», él seguía pronunciando aquel Usted que se imponía como una regla dentro de un juego lógico, que fijaba una línea de trabajo seria, en rigor, y de utilidad pragmática. (...) Usted imponía respeto y distancia, pero también mostraba un cariño entrañable y un estilo decimonono al cual él no podía renunciar por sus años y la procedencia humanista de la que era quizás, en nuestra Revolución, el último de sus exponentes, muertos hacía años Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Esteban Borrero Echevarría o Raimundo Cabrera. Con Don Fernando se hablaba de todo. Eso lo saben bien quienes le conocieron. Ningún esquema, ninguna etiqueta, ningún San Benito caben a su persona. Era un hombre de cultura proteica e integral. Lo mismo era capaz de descifrarle a uno los secretos del oráculo de Eleusis que los de Orúmbila, Orula o Ifá. (...) Sus preocupaciones cívicas, de hombre público y liberal, lo llevaron a afirmar: «En Cuba, más que en otros pueblos, defender la cultura es salvar la libertad...» La primera obra que escribió, la primera que salió de su pluma, fue un cuento sobre niños que escribió en Menorca, cuando él mismo era casi un niño. (...) Probablemente no haya en todo el continente una obra de más rica factura literaria en el campo de las ciencias sociales que la del autor de Africanía de la música folklórica de Cuba y Los negros esclavos. (...)Claro, aunque no siempre sencillo, Ortiz es heredero de la mejor tradición de nuestro siglo XIX. Martiano en su proyección, toma de éste lo mejor de su estilo y lo trasmuta en su lenguaje acorde a intereses de la más concreta dirección sociológica. (...)Algún día habrá que hacer la valoración definitiva sobre la obra de este descubridor de nuestra nacionalidad, en sus valores científicos y en los estéticos. Trabajó solo, con una materia difícil y quemante. Rodeado de dificultades en una república de sordos, logró que su labor alcanzara resonancia. Como fue pionero, tuvo que desbrozar la intrincada fronda. Hoy todo es más fácil gracias a él. Nos legó una brújula y una metódica. (...)En todo fue paradigma. Su muerte nos hizo sentir un dolor muy grande. Porque sabíamos que él no se hubiera querido morir, para seguir trabajando. La Revolución consuma su obra, la hace viva y necesaria. (...)Por eso el día de su muerte, mientras su cadáver reposaba en la antigua Sociedad Económica de Amigos del País, que él presidió durante diez años, hoy Instituto de Literatura y Lingüística, y acudían intelectuales, dirigentes, estudiantes, tamboreros y rumberos, yo recordaba las palabras de Rubén Martínez Villena como un tintineo en mi cabeza, cuando escribió: «Mañana, cuando triunfen los buenos (los buenos son los que ganan a la larga); cuando se aclare el horizonte lóbrego y se aviente el polvo de los ídolos falsos; cuando rueden al olvidado piadoso los hombres que usaron máscara intelectual o patriótica y eran por dentro lodo y serrín, la figura de Fernando Ortiz con toda la solidez de su talento y su carácter, quedará en pie sobre los viejos escombros y será escogida por la juventud reconstructora para servir como uno de los pilares sobre los que se asiente la Nueva República.»
La FUNDACIÓN FERNANDO ORTIZ es una institución cultural cubana de carácter público y civil, no gubernamental, con personalidad jurídica y patrimonio propios y sin fines lucrativos. Fue creada el 21 de septiembre de 1994. Su objetivo fundamental es el estudio y la divulgación de la vida y la obra de Fernando Ortiz. Igualmente la FUNDACIÓN se propone, entre otros aspectos: Propiciar la reedición de sus obras y la publicación de textos que amplíen los conocimientos sobre sus ideas, concepciones y acciones. Contribuir a la difusión del pensamiento contemporáneo cubano y de todo estudio relacionado con la cultura cubana, latinoamericana y caribeña. Ofrecer espacio para el debate e intercambio a pensadores, teóricos y especialistas cubanos y del mundo entero que hayan indagado en distintos aspectos de la creación popular, las ciencias sociales y la obra de creación de Ortiz. Gestionar con entidades gubernamentales y no gubernamentales, organismos internacionales, personalidades y promotores de la cultura en el mundo, la obtención de donaciones y subvenciones para la ejecución de sus proyectos y actividades. (El patrimonio de la Fundación podrá incrementarse con los aportes, donaciones, subvenciones que realizan personas naturales o jurídicas, públicas o particulares, nacionales o extranjeras.)
Su Junta de Administración está compuesta por: 1. Presidente: Miguel Barnet 2. Vicepresidentes: Dra. María Teresa Linares Savio; Lic. Trinidad Pérez Valdés 3. Miembros varios y es la instancia superior y más directa en todo lo concerniente a la dirección y manejo de la Fundación. Entre las colecciones de libros publicadas por la Fundación, se hallan: Colección Fuente Viva, Colección Fernando Ortiz, Colección Surco, Colección Perfil Libre, Plegables de perfil etno-antropológico. Se edita, además, Catauro. Revista Cubana de Antropología con salida semestral, y el Boletín de la Institución. |
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