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A Julio Antonio Mella
Gigante de hoy, sembraste el mañana,
tu impetuoso ardor conmovió al mundo,
robaste el rayo de lo más profundo
para rasgar la hipocresía humana.
Tu titánica labor acaso hermana
de aquella otra que Martí creara,
fundó: los cimientos donde se apoyara
un nuevo avance de crear fecundo.
Troncharon tu vida mas no importa.
¿Podrán acaso aniquilar tu idea?
El árbol retoña cuanto más se corta
no hay freno posible a la voluntad que
crea.
Tu obra a su tiempo será cierta
las puertas del futuro están ya abiertas.
1931
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