Una película basada en la relación masoquista entre un oficial nazi y una de sus víctimas resulta una idea transgresora con obvias consecuencias mediáticas, como bien debía saber la directora y guionista Liliana Cavani cuando preparaba este explosivo cóctel.
El arpa y la sombra es un gran divertimento histórico, una recreación ingeniosa (¿acaso no la escribe Alejo Carpentier?) cuyo tema, o justificación, es la pretendida intención de canonizar al almirante Cristóbal Colón.
