La poesía de Ángel Martínez Niubó volvió de las espaldas del silencio y trajo la estremecida economía de sus palabras.
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en conjunto con el Instituto Cubano del Libro (ICL) y la Asociación Hermanoz Saíz (AHS) ha preparado un cúmulo de actividades a desarrollarse en Santiago de Cuba para conmemorar el centenario del natalicio del escritor santiaguero José Soler Puig.
Las nuevas generaciones que jamás han puesto un pie en una librería tradicional, los nativos digitales que consumen contenido únicamente a través de Internet y han convertido el teléfono inteligente en un apéndice más de su cuerpo son, paradójicamente, quienes están llamados a salvar la literatura.
Son los ojos –en un mayor porcentaje los claros– el detalle sobre el que más insisten los poetas de la tradición occidental en el afán por descifrar las excelencias, grandezas y pequeñeces de las personas.
El lector conocerá no solo aspectos medulares de nuestra historia, relacionados con la gestación de nuestra nacionalidad, la política de los EE.UU. hacia Cuba y los retos del proyecto revolucionario cubano en el presente.
Hay un punto lejano, ¿intrincado?, donde la inteligencia llega y palpa duramente el absurdo.
La autora emite un mensaje solapado dirigido a esta joven generación tecnológica.
Homenaje a la poetisa en ciernes...
Un nuevo milagro de Teatro de las Estaciones.
