El apoyo irrestricto de los Estados Unidos al régimen de Fulgencio Batista se mantuvo durante los primeros años; sin embargo, con el cambio de embajadores en julio de 1957, se produjo un viraje en la proyección estadounidense.
Con el inmenso aval en su obra literaria, Fornet es conocido como el crítico de su generación, epíteto ganado por la dedicación que puso a cada manuscrito enviado por sus congéneres.
Cuando uno oye hablar a Pedro Pablo Rodríguez con esa noble sabiduría que le distingue, no imagina que detrás de sus palabras sencillas, habita lo más hondo de la nación cubana: su historia.
Actuar como jurado es siempre un compromiso grande.
De esos tácitos silencios que solicitan ser dichos alguna vez, y de otros que se despeñan en “el pequeño tamaño de la duda”, nos advierte la poeta Leyla Leyva en su último poemario, Estado de espera (Ediciones Unión), presentado por estos días en la sala Villena de la UNEAC.
Varios títulos publicados por sellos editoriales de la Asociación Hermanos Saíz serán presentados, el 13 de octubre, a las once de la mañana, en el tradicional Sábado del Libro (Plaza de Armas, La Habana Vieja), dedicado en esta ocasión al 26 aniversario de la organización de los jóvenes escritores y artistas cubanos.
El historiador, profesor e investigador Sergio Guerra Vilaboy será el invitado, el miércoles 17 de octubre, a las cuatro de la tarde, del espacio El Autor y su Obra, a celebrar en la Biblioteca Rubén Martínez Villena (Plaza de Armas, La Habana Vieja).
En Los botones de la camisa de Tchaikovsky (Gente Nueva, 2011), Arnaldo Muñoz Viquillón propone el arte y, en específico, la música pura como opciones eficaces para hermanar, humanizar y comprender.
El autor de Sorgo rojo, fue galardonado el jueves con el Premio Nobel de Literatura 2012.
A la cita asisten literatos de Cuba, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, México, España, Guadalupe, Colombia, Chile, Perú y Puerto Rico en calidad de anfitrión.