En Ciudad de barro, tercera y última parte de su trilogía de novelas cortas para adolescentes y jóvenes, la canadiense Deborah Ellis dibuja un paisaje hiperrealista del Afganistán actual, sus costumbres, su historia y sus sueños perdidos, y lo hace en defensa de todas aquellas féminas que fueron despojadas de una vida libre para verse sumergidas por la fuerza en un régimen oprobioso y humillante donde prima la ley de la Sharia.
En Lorenna y la fuente, del villaclareño Maykel Casabuena, la feminidad juega un rol protagónico de paralelismo intencional que, en la música, se abraza y se salva más allá del tiempo. Es un libro hermoso y tierno que encantará a las pequeñas lectoras que conocen de sueños difíciles o imposibles.
Estimado Herbert Toranzo, en su libro el drama es evidente como la diversidad discursiva de sus páginas. Una especie de enigmas que solo el buen catador de vino lograría descifrar, aunque usted piense que Ni siquiera nadie alcanzará estas verdades.
En Ceiba Mocha, provincia de Matanzas, nació el 31 de agosto de 1883 Fernando Lles y Berdayes, cuyo nombre quizá no diga mucho al lector de hoy, pese al prestigio que alcanzó a lo largo de la primera mitad del siglo XX.
Siempre pude contar con el callado apoyo de Jaime Sarusky para mi trabajo de traductora de la lengua y la cultura francesas.
Acerca de los sucesos que tras el desembarco en Duaba provocaron la muerte de James Mc Kinney, capitán de la goleta “Honor”
Sean estas pocas líneas el homenaje que le haría a un padre, un hermano mayor en fin a un paradigma. Creo recoger y expresar el sentir de todos los que fuimos cercanos a Jaime y que fuimos muchos.
Con un tributo al Indio Naborí y otras actividades artístico-literarias se reinauguró la Casa de la Décima Celestino García de Pinar del Río.
El célebre relato de Jorge Luis Borges, «Pierre Menard, autor del Quijote», es utilizado como punto de partida por la poeta y narradora Marilyn Bobes (La Habana, 1955) para construir su propio relato.
La morfología del folclor está obligada a reconstituirse indeteniblemente, lo cual pone a prueba la autenticidad de sus manifestaciones y permite a aquellas que salen satisfactoriamente del trance, perdurar por un tiempo mucho mayor que las propias manifestaciones del arte.
