Aire frío, del maestro Virgilio Piñera (1912-1979), fue el estreno que Argos Teatro, jerarquizado por el talentoso director Carlos Celdrán, llevara a las tablas de su sede capitalina, como una forma de rendirle tributo de admiración y respeto al también dramaturgo, poeta, narrador, ensayista y periodista cardenense, cuyo centenario se conmemora este año.
Cuando Naciones Unidas declaró el 2011 como “Año mundial de los afrodescendientes”, Cuba ya contaba con un vastísimo catálogo de obras traducidas al español por un grupo de experimentados profesionales que dieron a la estampa, casi siempre en primeras ediciones en lengua española, lo más destacado de la literatura africana.
El último decenio del siglo XX dio cuenta de un desarrollo vertiginoso de las nuevas tecnologías. La democratización de los nuevos medios ayudó a paliar las brechas de inequidad en las representaciones de género.
Nara Mansur, autora de Manualidades —poemario presentado en el más reciente Sábado del Libro y laureado con el Premio Nicolás Guillén 2011—, hace más de 20 años.
Con El próximo disparate (Editorial Oriente, 2010), Mildre Hernández Barrios nos transmite la maravilla y el horror del mundo de hoy a través de la forma tradicional y cubanísima de la décima.
Con El libro principal & un transeúnte cualquiera, estamos en presencia de una obra de postulados permanentes: la fugacidad del tiempo, la cercanía a la muerte, la lucha por encontrar y descubrir la singularidad de los encuentros memorables, la mujer amada, el placer por el mito de la “diferencia”, el retrato de la familia, el país, donde usted se califica de “hiperrealista”. Todo eso hace de este volumen un valioso libro que tendrá, en todos los tiempos, grandes lectores.
Si Concierto barroco, esa pequeña obra maestra, como define la crítica, es un paréntesis desenfadado entre dos obras mayores, El Siglo de las Luces (1962) es considerada no solo como su gran novela épica, sino la obra cumbre en la narrativa carpenteriana, una «novela-novela», a juicio de su autor.
«Dedos en forma de cáliz de flor», un cuento de Ernesto Pérez Chang muestra de la destreza de este narrador para forjar historias que conducen al lector por un laberinto de sensaciones, entre el absurdo y lo grotesco, cual una pesadilla, sin calificar a sus personajes, sin moralinas ni propósitos de reflejar ninguna realidad.
En la nota de contracubierta que escribí para el libro Variaciones al arte de la fuga, de Francisco López Sacha, publicado por Ediciones Unión, afirmo que con este libro de cuentos el autor ha conseguido una de las piezas más seductoras de una corriente que podríamos llamar el erotismo filosófico...
«Yo te amo», el poeta deja un espacio en blanco (un silencio) y dice: «isla». La figura tutelar de Gastón Baquero ha dejado una huella inicial: un verso citado: «Yo soy quien vela el trazo de tu sueño».
