La Casa por la Ventana, jornada que se enmarca en las actividades que la Casa de las América realiza en esta temporada de verano —acontecido en días pasados— significó un momento durante el cual también hubo espacio para la promoción del libro y la literatura.
Fortalezas frente a huracanes (1959-2008), de un colectivo de autores del Estado Mayor de la Defensa Civil de Cuba, que publica la Editorial Científico-Técnica, será presentado en el Sábado del Libro, el 31 de julio, a las once de la mañana, en la Calle de Madera, situada en la Plaza de Armas, La Habana Vieja.
Caminando por las calles de La Habana reconozco librerías renovadas con varios títulos de mi interés. También descubro otras que con motivo del verano se improvisan en carpas.
El anónimo escritor que desde 1998 ha firmado en las páginas de la revista Somos Jóvenes como El Diablo ilustrado, compartirá con sus lectores el próximo 10 de agosto, a las 4:00 p.m., en el Pabellón Cuba.
Compañía urbana en la noche es un libro de historias aparentemente simples. Aparentemente. Anécdotas de la cotidianidad, unas; otras como fábulas sin moraleja.
Las actuales prácticas artísticas en Cuba se desarrollan en un terreno cada vez más complejo que implican a los terrenos filosóficos, éticos, estéticos, lingüísticos y otros; pero se edifican desde la poética del "ahora". Temporalidad factual que conduce a comprender el “hoy” como la realidad; es una realidad que pugna con nosotros mismos; pugna que ha sido asumida con ese humor consustancialmente cubano, con un sentido de lo paródico que sirve como arma de defensa, examen o análisis.
El habanero Aurelio Mitjans, cuyo talento se expresó en diversos géneros, estudioso de la literatura cubana, hacedor de versos y personalidad en sí misma interesante, murió a los veintiséis años. Nunca superó la juventud y en proyectos inconclusos quedó parte de su obra, que por fortuna hoy perdura, como también su memoria.
Con una visión pródiga, mordaz, el autor de este poemario se enfrenta a los retos de la palabra.
Modesto Caballero Ramos, poeta que canta la atmósfera compleja y entrañable de la ciudad, deja testimonio de su afecto.
Pues nada, un matrimonio campesino, sin hijos y con poca alegría, vivía en una fea choza distante de toda ciudad, de toda aldea, de todo villorrio incluso perdido en algún oscuro lugar del planeta.
