Bien lo planteó Fito Páez: « ¿Quién dijo que todo está perdido?». Tras escuchar la interrogante en diferentes voces e instrumentos, respondieron los presentes en ese sitio de la esquina A, 35 y 52, justo al centro-sur en una Isla de letras, Cienfuegos.
El más universal e ilustre habanero, José Martí, estuvo vigente en las Lecturas en el Prado, programa auspiciado por el Instituto Cubano del Libro (ICL) en coordinación con varias instituciones, al presentarse la Edición Crítica de las Obras completas de José Martí (1853-1876), Tomos I y II.
Vivimos en una que fue calificada como “la tierra más hermosa que ojos humanos han visto” y, ciertamente, las islas –no solo las tropicales– tienen un encanto indiscutible.
Confieso que las novelas del escritor portugués Eça de Queiroz aparecen entre mis lecturas favoritas y que hablar de su presencia en La Habana es tema del cual no me canso de comentar.
El número 20 de la revista cubana de antropología Catauro, única de ese perfil, declarada revista científica por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), y órgano de la Fundación Fernando Ortiz, fue presentada en el Colegio Universitario de San Jerónimo de La Habana en presencia de Miguel Barnet.
Novela policíaca que verá la luz por la Editora Política.
Apasionante relato sobre el gran líder del pueblo vietnamita, que publica la Editorial José Martí.
Agosto, novela del escritor y guionista de cine brasileño Rubem Fonseca, resulta un ejemplar método de compendio que desnuda las complicadas aristas que afloran en momentos de profunda crisis social.
Emilio Ballagas parte de la fascinación que sobre él ha ejercido la danza de Serge Lifar para vincular este arte con una singular reflexión sobre las relaciones entre la materia y el espíritu.
Entre las diversas propuestas culturales y recreativas de las Lecturas en el Prado, el pasado 27 de agosto, los conversatorios, concursos literarios, las lecturas y las presentaciones de libros sobresalieron por atraer la atención de una buena parte de quienes decidieron acercarse a este singular paseo.
