Prueba de que sí se puede cuando los albores emanan desde dentro.
La vida con su capricho cíclico ha hecho que Eduardo Manet-González disfrute por estos días, de los atardeceres habaneros.
Es un ensayo de conjeturas y reflexiones que repasa los temas puntuales de la narrativa actual.
Basta con observar su precisión y limpidez con el lenguaje, sus interacciones y devenires entre lo culto y lo popular.
Visitor Q, una película de Takashi Miike muestra los límites de lo perverso
