Apariencias |
  en  
Hoy es lunes, 9 de diciembre de 2019; 7:07 PM | Actualizado: 09 de diciembre de 2019
Búsqueda de artículos
título
autor
Artículos en esta columna de autor: 191 al 196 de 196
Mostrar
 por página Página
El castillo de tierra roja 
Alberto Garrandés | 07 de octubre de 2004
A mediados de los años ochenta, mientras leía delante de mí una entrevista concedida por Reinaldo Arenas a una publicación extranjera, Ezequiel Vieta reparó con pesar y cierto asombro en el disgusto que todavía manifestaba el autor de Celestino antes del alba en relación con Vivir en Candonga. Como bien se sabe, con esta perentoria y excepcional novela ganó Vieta en 1965 el premio “Cirilo Villaverde” de la UNEAC —era la versión inaugural de ese concurso—, mientras que el libro de Arenas obtuvo la primera mención.
La cuadratura del círculo 
Alberto Garrandés | 24 de septiembre de 2004
La elaboración de juegos lógicos supeditados a búsquedas de tipo conceptual que se enmarcan dentro de problemáticas como la identidad, el binomio arte-poder, la neurosis, la idea de lo sagrado y la determinabilidad de lo real, tienen un singular espacio narrativo en los cuentos —escritos de 1956 a 1962— que dio a conocer César López en 1963 bajo el significativo título de Circulando el cuadrado. El libro, con diseño de Raúl Martínez y doce dibujos de Chago —uno para cada cuento e impresos en tinta ocre sobre un papel casi transparente—, incorpora una especie de lujo que hoy creen reemplazar las carátulas plastificadas, el mucho color y los altorrelieves.
Astros y pistolas 
Alberto Garrandés | 17 de septiembre de 2004
Los registros visibles en el asunto de la lucha clandestina, uno de los más asediados por la narrativa cubana —tanto en los años sesenta como en momentos posteriores—, se mantuvieron de ordinario bastante lejos de la posibilidad de vulnerar, con eficacia, el automatismo que sus tópicos iban refrendando en la ficción. Dicho automatismo se explica porque existe una tipología del relato centrado en la lucha clandestina, una especie de fabulación representativa con personajes y actos representativos que, sólo en algunos libros, alcanzaron a entretejerse de modo distinto y emulsionarse hasta dar con una tonalidad y un relieve apartados de lo usual.
Staccato con fuoco 
Alberto Garrandés | 10 de septiembre de 2004
En los años sesenta fueron muy pocos los cultivadores de ese espécimen que hoy se llama minicuento, o cuento superbreve. Ya en la década del cuarenta Virgilio Piñera había dado a conocer algunas prosas de ese talante —un tipo de ficciones que los anglosajones nombran, con sencillez, short short stories—, pero no es hasta mediados de los sesenta aproximadamente cuando reaparece el minicuento, en dos libros de dispareja intensidad: El regalo (1964), de Nelson Rodríguez, y Staccato (1967), de Jesús Abascal.
Cuentos de horror y misterio 
Alberto Garrandés | 03 de septiembre de 2004
En los años sesenta el único cuerpo de ficciones que, de modo consciente y sistemático, accede a la infiltración de lo sobrenatural en términos de horror gótico, es el de Évora Tamayo, quien dio a conocer en 1965, en la Serie del Dragón de Ediciones Revolución, los relatos de La vieja y la mar, un libro de notorias desigualdades en cuanto a escritura y elaboración de personajes, pero en el que aparecieron historias de un singular relieve estilístico. La mayoría de ellas volvió a publicarse, a inicios de los años ochenta, en Cuentos para abuelas enfermas.
Las dos hambres de Onelio Jorge Cardoso 
Alberto Garrandés | 23 de marzo de 2004
Después de los relatos de El cuentero, la terminante y casi perentoria colección publicada por la Universidad Central de las Villas en 1958, la narrativa rural cubana, y específicamente la poética de Onelio Jorge Cardoso, llegaron a un punto de muy difícil trascendencia; se trataba de un conjunto afiligranado, de notable densidad y donde un sistema de referenciaciones continuas, levantadas dentro de un mundo periférico, alcanzaba a poseer una vigorosa marca.
 
Mostrar
 por página Página
Artículos en esta columna: 191 al 196 de 196